Una red de distribución de contenido (RDC) se fundamenta en múltiples servidores que están ubicados en diversos puntos y que contienen información, tal como, imágenes, videos y documentos, siendo su principal objetivo el servir sus contenidos con alta disponibilidad, seguridad y de la manera más eficiente a los usuarios finales, realizando para ello las siguientes actividades:
-Distribuyen a lo largo de una red de servidores múltiples réplicas de los contenidos.
-Para cada cliente, identifican cuál es el servidor que puede responder en un tiempo más corto y redirigen la petición hacia él. Para la elección del servidor apropiado se utilizan criterios tanto de distancia entre los servidores y el cliente como de reparto de carga entre dichos servidores.
-Crean políticas para la distribución de contenidos multimedia que tienen que ser difundidos en tiempo real a un gran número de usuarios.
-Guardan registro de la actividad de los usuarios. Con dicha información es posible tanto la tarificación como el desarrollo de servicios de personalización de contenidos o estudios del comportamiento de los usuarios.
El internet se caracteriza por su heterogeneidad y la calidad percibida por sus usuarios depende de un gran número de factores, que en muchos casos están fuera del control de los proveedores de contenidos, y es precisamente esta necesidad que las redes de distribución intentan aprovechar y transformarla en el negocio de proporcionar garantías de calidad en la entrega de los mismos.
Estas redes emergen como la solución al actual problema que presenta una web centralizada, en tanto logra bajo tiempo de respuesta y mínima pérdida de información, logrando un equilibrio entre los costos en que incurren los proveedores de contenidos web y la calidad de servicio para los usuarios finales.
El acceso al menú de contenidos se logra luego de una petición inicial del usuario al servidor. Como respuesta el servidor le envía un documento HTML que contiene la información necesaria para construir la página web con la disponibilidad de contenidos. En ella hay referencias a objetos que están almacenados en la RDC, por lo que el navegador habrá de enviar nuevas peticiones a las direcciones incluidas en el “documento maestro”. Dichas peticiones llegan a un servidor de la RDC que se encarga de redirigir la petición hacia el servidor más próximo al usuario.
Una de las posibles técnicas para realizar la redirección de las peticiones consiste en utilizar los servicios de DNS. Para ello, en la primera petición que se hace a la RDC, el servidor de DNS del proveedor de acceso a Internet (ISP) contacta con el servidor de DNS de la RDC para obtener la dirección IP del servidor donde está almacenado el objeto.
El servidor de DNS de la RDC enviará la dirección IP del servidor más cercano al usuario. A partir de este momento todas las peticiones a la RDC se encaminarán hacia dicho servidor. Una RDC no solo proporciona la distribución entre varios servidores sino que además, al proporcionar distribución geográfica, permite que el tráfico se reparta eficientemente entre diferentes conjuntos de servidores.
Una particularidad del modelo de negocios es que estas redes suelen ser gestionadas por terceros, lo que permite a las empresas desentenderse de su creación y mantenimiento, encargándose de eso aquellos cuyo negocio es, específicamente, la distribución de contenidos. Un ejemplo ya emblemático de estas redes lo constituye Netflix.
*Consultor
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