Mujeres, paisajes, flores, pájaros, peces y gatos son parte de los motivos pictóricos de Lyla María Ramírez Argüello (1964), quien se prepara para exhibir su quinta exposición personal que ha llamado; Lo eterno femenino.
Sus nuevas pinturas, explica Ramírez Argüello, fueron trabajadas en técnica del batik sobre retablos. Estas aplicaciones de cera y color que logra texturas finas, brillantes y resistentes al tiempo, fueron usadas en la antigüedad por los romanos e indonesios.
“Me gusta pintar la vida de la mujer y como se defiende en el mundo. También me gusta ser creativa”, destaca Ramírez Argüello. Precisamente por su búsqueda de originalidad y estilo, una obra suya fue aceptada en la II Bienal Francisco Amiguetti (1991), en Costa Rica.
Asimismo recibió en 1986, el Primer Premio en el Certamen de Diseño para Cartel Pro Derechos Humanos; y el II Lugar en la Primera Bienal Fausto Pacheco, entre otros, por sus dibujos y pinturas.
“Ella disfruta lo que hace, es un es un borbollón de alegría, expresión y creatividad; y no la podemos encasillar en un estilo porque tiene algo de Vincent van Gogh, de Maupassant, y Paul Gauguin”, dice Lila Argüello Cardenal, madre de la artista y su promotora artística.
APRECIACIONES
“Pinta con sencillez y naturalidad. Revela un mundo lleno de magia y colorido dominado por lo femenino; y es poseedora de una maravillosa ingenuidad”, valoró una vez María Dolores Torres, historiadora de arte, cuando se refirió a la exposición Aroma de mujer, expuesta en 1988, en el Teatro Nacional Rubén Darío.
Sus personajes femeninos son solitarios, a veces en grupo, están ataviadas de vestidos floreados, o faldas de amplios vuelos con brillantes coloridos, asociados a los tejidos y tapices islámicos. Sus colores oscilan entre los amarillos, violetas, verdes, rojos, anaranjados, azules y morados.
Para el poeta Julio Valle Castillo, “ella pinta y se pinta en el centro de su paraíso con otras niñas, damas; es como en un cuento de hadas en el trópico, un sueño exuberante, un tórrido sueño”.
“Su pintura más valiosa se acerca a los pintores naif”, señaló en una de las criticas el pintor Alberto Ycaza, al referirse a los trabajos de su alumna Ramírez Argüello, y asociar sus composiciones y colorido al arte popular e imaginativo.
Además agrega Ycaza: “Sus pinturas reflejan una especie de juegos infantiles ambiguos, con personajes alegres y tristes”.
En 1985, Ramírez Argüello egresó de la Escuela de Arte y Decoración, Esempi, de San José (Costa Rica), luego recibió clases con el pintor nicaragüense Alberto Ycaza. “Desde ahí me solté en la pintura”, dice la artista.
TOME NOTA
Exposición Lo eterno femenino, miércoles 18 de noviembre, a las 6:30 p.m., en el Centro Cultural Pablo Antonio Cuadra (Rotonda Rubén Darío, una cuadra al oeste, una al sur). Entrada libre.



