La cuarta jornada de la Liga de Campeones pondrá en juego más que tres puntos para el Atlético de Madrid en el Astana Arena, donde un triunfo daría más de media clasificación al equipo rojiblanco, líder de grupo y favorito contra el club kazako y el frío, pero sin ningún exceso de confianza.
Es un partido “determinante”, dijo Diego Simeone para el Atlético, que ya goleó a su rival hace dos semanas en el Vicente Calderón (4-0), donde no hubo ninguna discusión sobre superioridad, más aun con el equipo formado por suplentes.