A doña Lucía Salvo

He perdido una de mis mejores amigas, la conocí cuando estaba necesitado de apoyo al frente de la Policía Nacional y me tendió su mano amiga, cuando el recelo y la desconfianza prevalecían en este país.

He perdido una de mis mejores amigas, la conocí cuando estaba necesitado de apoyo al frente de la Policía Nacional y me tendió su mano amiga, cuando el recelo y la desconfianza prevalecían en este país.

Es una de las personas más correctas que he conocido en mi vida, honorable hasta el último suspiro, íntegra, noble, amiga de hacer el bien a todos y, aunque no lo demostraba, con un encantador sentido del humor.

La he llorado como se llora a un familiar cercano, ya que eso fue ella para mí.

LUCÍA SALVO descansa en paz, que a las personas que te conocimos nos dejaste tu huella imborrable.

 

Cultura

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