Crecer a menos del seis por ciento y peor aún a menos del cinco por ciento implica para el mercado laboral que la tasa de reducción del subempleo permanezca estancada, por tanto hay más empleo precario y mal pagado. LAPRENSA/ARCHIVO

Economía nica no aspira crecer al 5%

El Gobierno de Nicaragua no espera ver un crecimiento económico del cinco por ciento al menos en los próximos tres años, según recoge el Marco Presupuestario de Mediano Plazo correspondiente al período 2016-2019 que acompaña al proyecto de Ley del Presupuesto General de la República que está en la Asamblea Nacional.

Wendy Álvarez Hidalgo

El Gobierno de Nicaragua no espera ver un crecimiento económico del cinco por ciento al menos en los próximos tres años, según recoge el Marco Presupuestario de Mediano Plazo correspondiente al período 2016-2019 que acompaña al proyecto de Ley del Presupuesto General de la República que está en la Asamblea Nacional.

Según las proyecciones oficiales, será hasta 2019 que la economía crecería cinco por ciento, aunque en 2018 es cuando la expansión económica rozará ese dígito, al prever un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de 4.9 por ciento.

En 2016 la economía crecerá 4.5 por ciento, ligeramente superior al 4.3 por ciento que se esperaría cierre este año, según el documento.

La tasa que sí repuntaría por encima del cinco por ciento es la inflación —que mide el alza generalizada de los servicios y bienes de consumo— la que se ubicaría en 2019 en siete por ciento, su nivel más alto. En tanto, entre 2016 y 2018 este indicador se moverá en una banda de entre 5.8 por ciento y 6.9 por ciento.

¿Qué implicaciones tiene para la economía nacional el no crecer más del cinco por ciento? El economista Sergio Santamaría sostiene que las proyecciones de crecimiento económico menor al cinco por ciento denotan que el Gobierno no vislumbra incrementos sustanciales en los programas de inversión del país a mediano plazo.

“No se ve un crecimiento importante de la inversión en el país (en los años venideros) y eso se refleja en mantener la tasa de crecimiento casi invariable”, enfatiza. Por ejemplo, el economista menciona que no se ve en las cifras impacto por el proyecto de Gran Canal Interoceánico y la hidroeléctrica Tumarín.

En el caso del Canal, Santamaría cree que se debe a que posiblemente como todavía no están los estudios completos del proyecto canalero, el Gobierno no se atreve a incorporar su impacto en las metas de crecimiento de mediano plazo.

Sin embargo, en el boletín oficial Nicaragua Triunfa, del 9 de julio de 2013, el Gobierno proyectaba que producto de las obras del Gran Canal —que supuestamente iniciaron el 22 de diciembre del año pasado— el PIB en 2015 repuntaría 15.1 por ciento; en 2016 un 12.6 por ciento; en 2017 un 10.7 por ciento y en 2018 la economía se estaría expandiendo 9.2 por ciento.

EMPLEO GOLPEADO

¿Cómo impacta un crecimiento inferior al cinco por ciento en el empleo? El economista Néstor Avendaño en su blog personal, plantea que para que la tasa de desempleo global (desempleo abierto y desempleo equivalente provocado por el subempleo) se reduzca un punto porcentual, se requiere que el Producto Interno Bruto crezca al menos seis por ciento, “debido a la baja productividad, sin olvidar que en 2014 el tamaño del PIB de Nicaragua fue igual a 11 mil 806 millones de dólares estadounidenses y representó apenas el 5.5 por ciento del PIB del istmo centroamericano, incluyendo a Panamá”.

Avendaño además menciona que “entre 2006 y 2014, la economía de Nicaragua ha crecido con el ritmo anémico promedio anual de 3.6 por ciento, influenciado en parte por la caída de 2.5 por ciento de la producción en 2009 provocada por el impacto de la recesión económica mundial cuyos efectos aún están presentes en las economías avanzadas, excepto Estados Unidos y Gran Bretaña”.

En este sentido, el también economista Néstor Avendaño recuerda con base en datos de la Encuesta Continua de Hogares al IV trimestre de 2012, que en Nicaragua 52 de cada cien ocupados estaban en el subempleo. El informe oficial Nicaragua en Cifras 2014 publica que la tasa de formalidad es del 24.8 por ciento, por tanto el 75.2 por ciento tendría un empleo informal.

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