Un grupo de pobladores de la comunidad de Jomusa, San Carlos, Río San Juan, denunció en el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), que en el último mes varios habitantes del sector han sido víctimas de despojos de propiedades y ganado, por parte de un funcionario del Ejército de Nicaragua.
Los denunciantes expusieron su temor por lo que allí sucede, pues las ocupaciones las han efectuado bajo el alegato de que se tratan de narcotraficantes, pero no presentan pruebas.
Un teniente con súper poderes
Los quejosos denuncian que las incursiones, cateos y decomisos de bienes, a cargo del teniente José Luis Vanegas, que supuestamente se realizan sin orden de allanamiento.
“Nosotros hemos venido siendo atropellados por el actuar del Ejército en conjunto con la Policía (…), empiezan a decomisar y confiscar ganado sea vacuno, equino, confiscando la casa, decomisando todo lo que hay dentro de las casas”, denunció ante la presidenta del Cenidh, Vilma Núñez, Ricardo Manzanares, en representación de otros denunciantes. Núñez anunció que expondrá el caso a Auditoría Militar.
EJÉRCITO DICE QUE FUE OPERATIV0 ANTIDROGAS
Sin embargo, el vocero de la institución militar, coronel Manuel Guevara Rocha, aseguró que se trató de un operativo antidrogas: “El 25 de septiembre realizamos operativo, donde se incautó 168.3 kilos de cocaína; la droga, el vehículo en que era transportada y los que la transportaban fueron entregados al Ministerio Público y a la Policía Nacional. Situación que fue de conocimiento público”.
Guevara reiteró que tenían información de que esa zona estaba siendo utilizada para la circulación de drogas y otras acciones ilícitas.
Sin embargo, el denunciante apuntó que se trata de un presunto caso de narcotráfico, pues a los señalados los detuvieron bajo engaños.
Él menciona como ejemplo el caso de Santos Isabel Ramírez Reyes, a quien los militares lo llevaron “bajo engaños, haciéndole creer que va a firmar un papelito. Viene el hombre inocentemente se va, lo hacen que va a firmar, pero ahí nomás manipulan el arma, proceden a amarrarlo, lo encapuchan y de esta manera (les) hicieron igual a otros dos: Santos Aguilar y José Francisco Reyes”.
Manzanares señaló que a Francisco Reyes Martínez lo acusan de que embuzonaba droga: “¿Cómo va (a) embuzonar droga ese señor? si todos conocemos a ese señor…”.
A Santos Isabel lo acusan de transportar droga en una panga que hasta a los mismos militares le era prestada “para andar allí en el río”, sostuvo Manzanares.
En un documento presentado en el Cenidh, el grupo de Jomusa señala que a Guillermo Chavarría le quitaron 330 reses y cuarenta equinos, “un poblador de comportamiento intachable” y no tiene ningún familiar detenido por algún ilícito.
A Juan Francisco Rodríguez le despojaron de una finca de cuarenta manzanas; tampoco es investigado como sospechoso; a Segundo Ramírez se le llevaron nueve bestias, que según los denunciantes fueron recuperados, después que a través de otra persona supuestamente el teniente Vanegas “mandó a vender los animales expropiados”.
También mencionan en la lista que a Odilia Ramírez se le llevaron treinta animales, cuando tampoco es investigada. Y a Leslie Báez le despojaron de un vehículo, que luego los del Ejército utilizaban para movilizarse en la zona.
Al consultarle al vocero del Ejército sobre estos señalamientos dijo: “Nos referimos al factor de vigilancia, que es lo que nos corresponde a nosotros”.