Sin cifras concretas del impacto que la sequía —provocada por el fenómeno de El Niño— tuvo este año en la producción agrícola y ganadera, así se presentó el Gobierno ante la misión técnica del Fondo Monetario Internacional (FMI), que ayer comenzó las consultas del Artículo IV, donde se espera identificar, entre otras cosas, los riesgos para la economía nacional en 2015 y 2016.
El presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN), Ovidio Reyes, dijo ayer que como Gobierno están recogiendo información en el campo y que esperan pronto reunirse con los distintos sectores productivos para consensuar cifras.
“Nosotros lo que hacemos, apoyamos al Gobierno en la recolección de toda la información del avance de la producción, esperamos estarnos reuniendo con los sectores para hacer una evaluación definitiva de todo ese impacto (de la sequía)”, respondió Reyes al ser consultado por los medios de comunicación sobre cuándo presentarán el informe del impacto de la sequía en la producción.
Y mientras Reyes no precisó cuándo evaluarán el impacto de la sequía, lo cierto es que la misión del FMI solo estará dos semanas en Nicaragua.
Reyes hasta la fecha no ha cumplido su promesa del pasado 6 de agosto de publicar dos semanas después de esa conferencia los primeros números de producción agrícola.
En esa conferencia, Reyes explicó que: “Antes nosotros apoyábamos al Ministerio de Agricultura y hacíamos el apoyo directo hacia esa institución para que recolectara las estadísticas de producción agropecuaria, este año lo estamos haciendo nosotros directamente. Se recogían intenciones (de siembra) y con las intenciones hacíamos proyecciones” en el caso del comportamiento del Índice Mensual de la Actividad Económica (IMAE) del sector agropecuario.
Y agregó entonces: “Nosotros, creo que a más tardar en dos semanas, ya tenemos la salida de las estadísticas propias del Banco Central, que comenzaron a elaborarse a partir de este año (…), nos toma tres meses después de finalizado el ciclo (recoger los números en el campo), entonces en dos semanas ya cuando esté terminado todo el proceso, nosotros Banco Central, que ya lo estamos haciendo por nuestra cuenta, vamos a presentar la salida definitiva de la producción agropecuaria”.
Pero los productores y empresarios continúan esperando que el BCN los llame para consultas y presentación de datos. El mismo presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada, José Adán Aguerri, en conferencia del 30 de septiembre, dijo que en la siguiente semana se presentarían las cifras oficiales del impacto de la sequía en la producción agrícola, cuyas estadísticas estaban siendo recogidas en todas las zonas del país. Pero esto no ocurrió.
Luego en una entrevista con el presidente de la Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua (Upanic), Michael Healy, la semana pasada, este confirmó que todavía estaban esperando que el Gobierno los llamara para consensuar cifras, lo que coincide con Reyes de que todavía no hay cifras en concreto porque esperan reunirse con los sectores productivos.
RECORTARON META DE CRECIMIENTO
Y aunque el Gobierno hasta hoy guarda silencio sobre el impacto de la sequía, el BCN en agosto pasado recortó las proyecciones de crecimiento de este año, debido, entre otras razones, a daños ocasionados por la variabilidad del clima en la producción.
Inicialmente el Gobierno proyectó un crecimiento económico de entre 4.5 y 5 por ciento, pero en agosto la recortó a entre 4.3 y 4.8 por ciento.
Además, a mediados de septiembre, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés), alertó que al menos el cincuenta por ciento del área total sembrada de granos básicos en el subciclo de Primera sufrió daños por la sequía; y en las regiones más afectadas la pérdida de las cosechas
fue total. En esa ocasión alertó que la siembra de postrera también estaría en riesgo.
El fenómeno de El Niño, que se extenderá hasta el próximo año, es considerado por los científicos como uno de los más devastadores desde 1997. Nicaragua es de los países más vulnerables ante este tipo de afectaciones del clima.
US$48 millones en pérdidas en la siembra de primera es hasta ahora la única estimación que se tiene sobre la sequía, la que fue realizada por el economista Néstor Avendaño, tras consultas con diversos sectores productivos.