El Tribunal Superior Electoral (TSE) de Brasil declinó integrar la misión de observación que la Unión Suramericana de Naciones (Unasur) enviará a Venezuela para los comicios parlamentarios del 6 de diciembre.
El TSE explicó que su decisión se debe a la falta de respuesta de Venezuela sobre las garantías necesarias para una observación objetiva, imparcial e integral.
En un comunicado, el Tribunal agregó que procuraron contribuir para que la misión fuese regida por un acuerdo entre la Unasur y el Consejo Nacional Electoral (CNE) de Venezuela que permitiese observar las diferentes fases del proceso y verificar si las condiciones institucionales vigentes aseguran equidad en la disputa electoral.
La nota dice que el TSE buscó, durante los últimos dos meses, contribuir para que la misión de la Unasur pudiese ejercer un trabajo de observación objetivo, imparcial y amplio. El retraso del cuerpo electoral venezolano para decidir sobre el acuerdo revisado significaba que la misión no podía seguir el ritmo de la auditoría del sistema de votación electrónica… lo que, a menos de dos meses de las elecciones, impide una observación adecuada, añadió el TSE.
Líder de misión vetado
El comunicado también citó que su pedido de que la misión estuviese encabezada por el exministro de Defensa, Nelson Jobim, una personalidad pública con amplio conocimiento de la lid electoral y de reconocida exención, fue desestimado en la elección de quien liderará la misión de la Unasur por el supuesto veto de las autoridades venezolanas.
Voceros del CNE declinaron comentar, ya que no están autorizados para hablar.
La OEA y la Unión Europea han expresado su interés en enviar misiones para los comicios, mientras funcionarios estadounidenses presionan en favor del escrutinio externo para reforzar la aceptación de los resultados.
Hasta el momento las autoridades venezolanas solo han invitado a la menos experimentada, Unasur, para acompañar las elecciones.
Presión para el Gobierno
El anuncio se produjo en medio de crecientes presiones sobre el gobierno del presidente Nicolás Maduro para que invite a observadores internacionales a supervisar las elecciones, que ya han provocado comentarios sobre un posible desconocimiento de los resultados por parte del oficialismo y la oposición.
Por primera vez en 16 años las principales encuestas muestran a la oposición como favorita para ganar las próximas elecciones a la Asamblea Nacional, ahora controlada por el oficialismo.
Un escenario de inflación de tres dígitos, auge delictivo y escasez generalizada de alimentos y otros bienes básicos podría minar el apoyo a los candidatos oficialistas.
Algunos sectores opositores han anunciado que de ganar el control de la Asamblea Unicameral podrían promover una referendo revocatorio contra Maduro antes de que el presidente complete su mandato de seis años, que termina en el 2019.
MEDIDAS ESPECIALES
El gobierno venezolano prorrogará sesenta días más el estado de excepción en el limítrofe Estado Táchira, que opera desde agosto pasado junto con el cierre de la frontera con Colombia, lo que implica que estas medidas especiales estarán operativas durante los comicios. La zona fronteriza se mantendrá con restricción del tránsito de mercancía y bienes, bajo la inspección y revisión por parte de autoridades de domicilios y se prohíben las reuniones públicas y suspende la portación de armas. La alianza opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) criticó la medida y señaló que tiene fines electorales.