Las fuerzas gubernamentales sirias apoyadas por los rusos libraron ayer los combates más encarnizados desde el inicio de las operaciones aéreas de Moscú, mientras la Unión Europea (UE) pidió que los bombardeos dejen de apuntar contra los rebeldes moderados.
Mientras, EE. UU. lanzó el domingo en paracaídas municiones en el norte de Siria a los rebeldes de ese país que combaten al grupo Estado Islámico (EI), según un portavoz del comando de las fuerzas estadounidenses en Medio Oriente (Centcom). En total fueron “cincuenta toneladas de municiones”, informó un responsable del departamento de Defensa estadounidense.
Esto ilustra la nueva orientación de la administración de Barack Obama, hostil a la participación de Rusia en Siria, para luchar contra el EI, tras el fracaso de su programa de entrenamiento de rebeldes sirios moderados. En total fueron arrojadas “50 toneladas de municiones”, según un responsable del departamento de Defensa.
Respecto a este envío de municiones «paracaidistas», el coronel Steve Warren, un portavoz militar estadounidense con base en Bagdad, las mismas están destinadas a la «Coalición árabe siria», la que también podría recibir apoyo aéreo por parte de la liderada por EEUU. En este complejo conflicto, con múltiples actores, Rusia apoya al régimen del presidente sirio Bashar al Asad, quien considera “terroristas” a todos sus opositores en el terreno, mientras EE. UU. y la UE insisten en la partida de este del poder y apoyan a los rebeldes “moderados” que combaten al EI.
Moscú, que comenzó a finales de septiembre sus bombardeos para apoyar el régimen sirio, afirma que sus operativos apuntan tanto al EI como a “otros grupos terroristas”.
Sin embargo, los rebeldes afirman que las operaciones apuntan sobre todo a grupos moderados y no a los yihadistas.
ENCARNIZADOS COMBATES
La televisión pública siria informó que las tropas de Damasco tomaron la localidad de Kafr Nabuda en la provincia de Hama, como parte de una ofensiva para recuperar territorios en el centro del país.
Sin embargo, Rami Abdel Rahman, director del Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), dijo que tras la entrada de las tropas seguían los combates que han sido “los más encarnizados desde el inicio de la campaña aérea rusa”.
“Las fuerzas del régimen capturaron el distrito sur de Kafr Nabuda apoyados por más de veinte bombardeos rusos”, añadió Rahman.
Moscú informó que su aviación ha bombardeado 53 objetivos terroristas en Siria en las últimas 24 horas, en las provincias de Homs, Hama, Latakia e Idleb.
CONTROL DE CARRETERAS
Las fuerzas de Damasco apuntan a controlar la localidad de Jan Sheijun, que se sitúa en el camino de la estratégica carretera que une el norte con el sur del país, cerca de la frontera con la provincia de Idleb.
Muchos de los ataques aéreos rusos se han centrado en el área fronteriza de las provincias de Hama, Idleb y Latakia.
La provincia de Latakia, en la costa Mediterránea, es un bastión del régimen, mientras que Idleb está controlada por una alianza de milicias islamistas que incluye al grupo Frente al Nusra, afiliado a Al Qaeda.
En los últimos meses, los insurgentes buscan avanzar hasta Hama para controlar el estratégico valle de Sahl al Ghab.
UE: “RUSIA DEBE PARAR”
Los ministros de Exteriores de la UE instaron ayer a Rusia a parar sus ataques contra la oposición siria y a centrarse en combatir a los terroristas del E.I. , mientras que no lograron un acuerdo sobre si el presidente Asad debe participar en la transición, aunque sí consideraron que debe estar excluido de un futuro gobierno. La jefa de la diplomacia comunitaria, Federica Mogherini, admitió que la intervención rusa en el conflicto “cambia por supuesto las reglas del juego” e implica “elementos muy preocupantes”.