Las acusaciones de EE. UU. de presunto lavado de dinero ligado al narcotráfico y soborno de un funcionario público contra el presidente del Grupo Continental, el reconocido político y empresario Jaime Rosenthal Oliva, un hijo y un sobrino suyos, repercutirá en la economía y política de Honduras.
La denuncia de la Fiscalía de Manhattan indica que, según medios hondureños, Rosenthal Oliva, de 79 años, su hijo Yani Benjamín, de 50, su sobrino Yankel, de 46, y el abogado Andrés Acosta García, presuntamente conspiraron entre 2004 y 2015 para cometer el delito de blanqueo en favor de narcotraficantes centroamericanos.
El señalamiento arrastra a varias empresas del Grupo Continental, que “es la compañía madre de un conglomerado de negocios en Honduras involucrados en actividades bancarias, servicios financieros, bienes raíces, agricultura, turismo, y medios de comunicación”, añade la denuncia estadounidense.
POSIBLES EFECTOS
Los más afectados serían más de 11,000 empleados directos que, según Yani Rosenthal, tienen las empresas del Grupo Continental, más otra cifra mayor de empleos indirectos, en un país con dos millones de personas sin trabajo.
La denuncia también ha encendido las alarmas entre quienes tienen depósitos y cuentas en el Banco Continental, aunque sus clientes no son muchos, porque la institución trabaja más con las empresas de la familia, según explicó Yani.
Ante la alarma por el escándalo, Rosenthal Oliva dijo a través de un comunicado que para honrar sus compromisos están dispuestos a vender sus activos. La familia, de origen judío rumano, es una de las más acaudaladas del país.
VÍNCULOS CON NARCOS
Las acusaciones surgen después de que Honduras ha entregado desde 2014 en extradición a EE. UU. alrededor de una decena de presuntos narcotraficantes que reclamaban las autoridades de ese país.
Narcotraficantes de una familia Rivera Maradiaga, conocidos en Honduras como Los Cachiros, que hicieron negocios con empresas del Grupo Continental, incluyendo préstamos, en el pasado reciente, decidieron entregarse a las autoridades de Estados Unidos.
Pese a los múltiples negocios en ganadería, agricultura, incluso un zoológico, entre otros, la familia Rosenthal asegura que no sabía que la familia Rivera Maradiaga lideraba la banda narcotraficante de Los Cachiros, según le declararon en junio pasado a investigadores de Insight Crime (Crimen Organizado en las Américas).
PAGABAN EN CHEQUE
Los Cachiros, quienes se entregaron en enero de este año en EE. UU., no pagaban en efectivo, sino con cheques, y el Banco Continental “era un intermediario para los contratos entre las empresas de los Maradiaga Rivera y los financiadores”, según lo afirmado por los Rosenthal a Insight Crime.
Entre los financiadores “se encontraban contratos del Gobierno, aunque no se limitaba a estos” (a las empresas de los Rivera Maradiaga), añade la información.
La familia Rosenthal rechazó las acusaciones y expresó en un comunicado que demostrarán “en el juicio correspondiente” que son “inocentes de todo” lo que se les acusa porque “son falsas”. Además, ya tienen un abogado en EE. UU.
Sean falsas o no las acusaciones contra los Rosenthal, lo que sí es cierto, es que el narcotráfico desde hace varias décadas comenzó a infiltrarse en algunos sectores políticos, incluso financiando campañas de precandidatos a cargos de elección popular, según denuncias en la prensa local y otros sectores.
BIENES CONGELADOS
El emporio empresarial lo comprenden siete conglomerados, tres de los cuales están en EE. UU., tres en Islas Vírgenes y el Grupo Continental en Honduras.
El Departamento del Tesoro de EE. UU. anunció que “todos los activos” de los Rosenthal y “de las entidades que están bajo la jurisdicción de los EE. UU. o que están en control de personas estadounidenses están congelados”.
Además, las “personas estadounidenses tienen generalmente prohibido de realizar transacciones con ellos”, subraya la acusación.
YANKEL SOLICITA FIANZA
Yankel Rosenthal Coello, sobrino del presidente del Grupo Continental, fue detenido el martes pasado en Miami, donde se le acusó por “lavado de dinero negro relacionado con el narcotráfico”. Su abogado Norman Moscowitz presentó el viernes una solicitud de fianza, por lo que se suspendió una audiencia de vista del caso que estaba programada en la Corte de Clyde Atkins, según diarios hondureños. El juez federal de Miami, Edwin Torres, decidirá el próximo martes si el empresario enfrenta en libertad el proceso judicial.