José B. Pallais Arana

Elecciones sin democracia y sin república

El título de este artículo pareciera un absurdo ya que las elecciones son parte esencial de la democracia y la república, pero refleja la realidad que se ha venido imponiendo y que se pretende reiterar en el próximo proceso electoral.

Sobre la necesidad de elecciones libres, justas y transparentes para que estas sean reconocidas como democráticas se ha hablado y escrito en forma abundante y tanto los nicaragüenses como la comunidad internacional han denunciado la falta de calidad de los últimos procesos electorales, por lo que no es necesario ahondar sobre la falta de garantías que no han permitido a los ciudadanos elegir democráticamente a sus gobernantes, entronizándose el fraude por encima de la voluntad popular.

La falta de instituciones republicanas no ha recibido una atención comparable a la falta de democracia, salvo comentarios episódicos o análisis de unos pocos expertos, pretendiendo algunos argumentar que vivimos en una república por no existir una represión generalizada desconociendo que la violencia del Estado contra la población no es un requisito esencial, para identificar una dictadura.
Los continuados desmanes de Ortega concentrando en sus manos todos los poderes, reformando incluso la Constitución desde el Poder Judicial y los últimos actos anulatorios al Poder Legislativo, han traído al debate nacional la inexistencia de nuestra proclamada república.

Ortega no permite que se tramiten las iniciativas legislativas de los opositores, impide que la Asamblea ejerza el control político sobre el Poder Ejecutivo al no dejar que sus funcionarios lleguen al legislativo, arbitrariamente ha destituido diputados electos, se ha negado a comparecer a rendir su informe anual y ha vetado leyes aprobadas con el consenso de su propia bancada bajo el único argumento de que no le agradan, para dejar claro el mensaje de que la Asamblea debe ser una mera caja de resonancia de su voluntad y que quien lo contradiga queda fuera de ese poder, además de infringir todas las leyes formalmente aprobadas reglamentándolas en contradicción al texto legislativo.

En la Nicaragua actual no gobierna ni el pueblo ni la ley por lo que nadie puede pretender hacernos creer que vivimos en una república democrática. La república se fundamenta en el imperio de la ley y en la igualdad ante la misma, lo que permite frenar los abusos de quienes ejercen el poder y proteger los derechos humanos y las libertades de los ciudadanos; sin un gobierno basado en la división de poderes y comprometido a la concreción de la justicia y a la búsqueda del bien común no puede existir una república y si los ciudadanos no eligen con su voto y los gobernantes no son electos por tiempo determinado, permaneciendo indefinidamente en el poder, no puede hablarse de democracia.

Sin la existencia de un complejo sistema de mecanismos de control de los cargos públicos y con el poder altamente concentrado en una sola persona que no se somete ni a la Constitución ni a la Ley, solamente y sin ambages debemos hablar de dictadura.

Contribuir a enmascarar el autoritarismo de Ortega pretendiendo legitimarlo con falsas elecciones es traicionar las aspiraciones democráticas y republicanas de la población. El zancudismo solamente puede catalogarse como un comportamiento totalmente abyecto, el descaro no puede ocultarse, la democracia o se defiende o dejamos de ser demócratas; es asombroso ver que quienes no se han atrevido a reclamar condiciones mínimas para participar en auténticas elecciones o quienes no han protestado por la destrucción de la república, pretendan llamarse demócratas o que los identifiquen como tal por el simple hecho de promover dudosas primarias o inscribirse como partido, únicamente en busca de las migajas que les pueda tirar el dictador asignándoles ineficaces diputaciones de un poder inexistente.

El autor es abogado.

Opinión república archivo

COMENTARIOS

  1. Hace 11 años

    Todos los politicos, parece que le hacen el juego a Ortega, pues se conforman con recibir sobornos, aprueban cualquier proyecto de ley aunque sea de algo que amenaze nuestra subsistencia, un claro ejemplo es el proyecto Canalero, que acabara con la vida, con la fauna de ese precioso lago natural que muchos paises desearan poseerlo, estan ciegos o muy ambiciosos, no se dan cuenta del enrrarecimiento del agua, lo que ha obligado a buscar agua en Marte, en la Luna etc.

  2. elhombredelamancha
    Hace 11 años

    1.Unidad por la democracia 2. Problema: la «oposicion» oficial en la asam-
    blea, esos mismos que se quejan que el ejecutivo le mina su autonomia, esos
    mismos que le dan cara «legal» a la dictadura 3. La Unidad debe crecer y
    prsentar un gran bloque a pesar de las turbas frentistas. La democracia
    es possible siempre que este pueblo este totalmente decidido a terminar
    con las dictaduras (las familiars, las de Luna lena, las maleficas y soli-
    tarias, las somocistas y las orteguistas)

  3. neftali
    Hace 11 años

    No habia leido un articulo tan certero sobre la triste realidad de este pais !? La verdad esta es una dictadura no hay duda . pero apesar de todo el mundo no lo mira asi !? basta con decir que suiza quire extraditar al señor Julio Rocha para que sea juzgado en el paraiso dizque «democratico» Rosado chicha para que le hagan justicia ?? hay que desenmascarar a esta falsa democracia ante todo el mundo .

  4. Ramona
    Hace 11 años

    Quisiera tener una caja de resonancia que llegue a todos los nicaraguenses, de la necesidad de vivir en democracia, de la necesidad de que exista la libertad de escoger colores, de árboles, de mi candidato y elegirlo si consigue los suficientes votos etc. Tan culpable son los Ortega Murillo como los Arnoldo Aleman y Eduardo Montealegre, de este caos en que vivimos, esto es dictadura, no democracia. Ojala un tsunami viniese y se lleve largo sólo a los anteriores mencionados para vivir en paz.

  5. elhombredelmancha
    Hace 11 años

    Es hora de convocar a los wilfredos de la asamblea que deserten?
    Es hora de emplazar al PLC que deje de ser el socio del frentismo?
    La logica dice eso. Gran problema: los «honorable» dipiutados van
    a decir: la calle esta dura!– La situacion de este paisito politicamente
    c/dia esta mas grave. El dictador esta en todas partes, mina todos los
    poderes. Eso se llama d i c t a d u r a

  6. Juan Perez el Incredulo
    Hace 11 años

    Bueno, para mi la democracia en Nicaragua es el poder de los letrados. (que son muchisimo menos que los iletrados). Estamos gobernados los iletrados por los medios de comunicacion al servicio de los letrados ricos. Nos hacen creer lo que quieren manejando la comunicacion a su antojo. Nos hacen tomar partido en temas que desconocemos totalmente. Conclusion la mayoria de nosotros los iletrados servimos de carne asada de los letraddos.

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