Casi un mes ha pasado desde que el estadounidense David Amaury Welch, acusado de tráfico interno de droga, desapareció de las cárceles preventivas de la Policía Nacional de Rivas y ni esta institución ni la Fiscalía dan razones de su fuga, ni la juez Norma Castillo pide explicación al respecto.
El colmo del caso es que ni la magistrada que atiende la circunscripción sur del poder judicial, magistrada Ileana Pérez, se ha preocupado por esta situación que denota corrupción.
“Lo que conozco es lo que ha salido en los medios. Según la Constitución los jueces son independientes en sus resoluciones ; yo atiendo pero no les digo a los jueces cómo deben resolver, porque la atención es de carácter administrativo”, dijo Pérez.
Al decirle a la magistrada que esa no era una resolución, pues el juicio del gringo estaba en proceso, dijo desconocer las interioridades del caso. Al consultarle sobre el roce de esta anomalía con el Código de Ética del poder judicial y si no merece una investigación de oficio, Pérez contestó que no ha pensado en ninguna investigación.
“No he pensado en ninguna posibilidad que se investigue de oficio, para eso hay un inspector, las partes pueden interponer su queja”, dijo Pérez.