Un aliado del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) tiene que “mostrar lealtad absoluta y agachar la cabeza siempre”, es la lectura que hace Carlos Noguera, exlegislador de la Asamblea Nacional, sobre las destituciones de diputados que han abandonado la alianza con el partido gobernante.
“Desde el momento en que firmás un acuerdo político con el Frente hay que estar claro de que tienen que agachar la cabeza y rendirse totalmente a quien se considera el todo poderoso y ahí están los casos de Agustín Jarquín y Brooklyn Rivera”, dijo el exdiputado del Partido Liberal Constitucional (PLC).
El lunes de esta semana el indígena miskito Brooklyn Rivera Bryan fue desaforado y retirada su condición de diputado, sumándose a los casos de Agustín Jarquín, Xochilt Ocampo y Alejandro Bolaños, todos destituidos sin seguir el proceso de ley correspondiente.
El exdiputado Agustín Jarquín Anaya, defenestrado de su escaño legislativo en julio de 2013, ve las defenestraciones de diputados como acciones de “arrogancia del poder” y además una “actitud torpe políticamente”.
“Es un error político porque deteriora la imagen del Gobierno internacionalmente porque la causa indígena es la causa del medioambiente ahorita”, manifestó Jarquín, en alusión al caso Rivera. El FSLN destituyó a Rivera luego de enfrentamientos entre indígenas miskitos con colonos, que se han asentado en tierras comunales.
Dora María Téllez, expresidenta del Movimiento Renovador Sandinista (MRS) y aliada del FSLN en las presidenciales de 2001, advierte que “el Frente no reconoce alianzas ni acuerdo cuando ya no lo necesita. Ese es el modelo del Frente: arbitrariedad e ilegalidad”.