Autoridades devolvieron a más de cinco mil nicas, frente a más de ocho mil en el mismo período de 2014.

Menos nicas se van a Costa Rica de forma ilegal

Según el registro de la DGME de Costa Rica, entre el 1 de enero y el 31 de julio de 2015, los puestos migratorios fronterizos con Nicaragua han devuelto a su país 5,526 nicaragüenses que pretendieron ingresar a Costa Rica de modo irregular, burlando los controles oficiales de fronteras.

El número de nicaragüenses rechazados por tener condición migratoria irregular en los puntos fronterizos entre Costa Rica y Nicaragua ha disminuido en comparación a cifras registradas el año pasado, según la Dirección General de Migración y Extranjería (DGME), que hasta ahora no registra un aumento en la migración de nicaragüenses hacia ese país por motivo de la sequía que afecta al istmo.

Según el registro de la DGME de Costa Rica, entre el 1 de enero y el 31 de julio de 2015, los puestos migratorios fronterizos con Nicaragua han devuelto a su país 5,526 nicaragüenses que pretendieron ingresar a Costa Rica de modo irregular, burlando los controles oficiales de fronteras.

El rechazo es una figura administrativa que aplican autoridades migratorias costarricenses a los extranjeros que pretenden ingresar evitando controles, es decir, por los llamados puntos ciegos que existen en sus frontera. Son rechazados si la Policía los ubica al momento de entrar o cuando intentan trasladarse hacia el interior del país.

“En cuanto al tema de sequía (es un fenómeno que) se está viviendo por todo el istmo y es un tema que hemos estado conversando. Nosotros nos preparamos para poder apoyar de manera humanitaria a cualquier tipo de personas que encontremos en estatus migratorio irregular”, declaró el supervisor de la Policía de Fronteras de Costa Rica, capitán Gerald Camacho.

“Pero no, en realidad no hemos visto un movimiento extraordinario o masivo en la frontera con Nicaragua. Más bien se mantiene la media normal del paso de personas en estatus migratorio irregular y no hemos notado un incremento que se asocie al tema de las sequías o al inicio de las cosechas en sí”, añadió.

La Policía es la primera autoridad que los captura, luego los remite a órdenes de la DGME, la entidad encargada de aplicar el proceso legal de rechazo.
La cifra de este año es inferior a los 8,214 rechazos de irregulares nicaragüenses durante el mismo período del 2014, cuyo año finalizó con 15,193 devoluciones de pinoleros.

INGRESOS LEGALES

“Nosotros no creemos que eso (incremento de la llegada de nicaragüenses) esté ocurriendo. Las cifras oficiales no indican que esté ocurriendo eso. Análisis de expertos también indican lo mismo y en nuestra vinculación cotidiana con las comunidades tampoco vemos que estén entrando más nicaragüenses”, declaró Adilia Solís, directora del Centro de Derechos Sociales de la Persona Migrante (Cenderos).

“Lo que debe estar pasando, y es la sensación que tiene el consulado en Nicaragua, es que la gente se está regularizando en Costa Rica y tiene que presentar la visa vigente para iniciar el trámite migratorio. No hay un incremento en el flujo migratorio en Costa Rica que nosotros veamos desde nuestra experiencia”, añadió.

La directora del Servicio Jesuita para Migrantes sede Costa Rica, Karina Fonseca, señala que “muchas veces al hacer referencia a las entradas y salidas de personas nicaragüenses que han migrado a Costa Rica, se hace con ligereza y se exponen cifras que lucen impactantes, pero que son señaladas fuera de su contexto”.

“Las realidades migratorias entre Costa Rica y Nicaragua son sin lugar a dudas muy dinámicas, pero de ello no se sigue, necesariamente, que haya un crecimiento desmedido de la llegada de nicaragüenses a Costa Rica o que estemos enfrentando un riesgo latente debido a las visas que se otorgan diariamente para entrar al país”, insiste.

El canciller Manuel González declaró a La Nación que este año entre 15,000 y 16,000 nicaragüenses tramitaron visas por primera vez.

“Mucha de esta gente ahora está ingresando porque está regularizada, esta gente no es gente nueva”, es la reacción que ha dado Kathya Rodríguez, directora de la DGME, al mismo medio.
“Es una estrategia flexibilizar requisitos y condiciones para poder obtener la mayor cantidad de personas, al menos que tengan el paso de frontera regular”, expresó.

FLUJO ESTABLE

En el año 2008 la cifra de movimientos migratorios de nicaragüenses superó la barrera de los 800,000, es decir, que 468,175 nicaragüenses viajaron a Costa Rica y 408,960 retornaron a Nicaragua. Esta cifra sigue siendo más o menos estable.

Durante el primer semestre de 2015 fueron más los nicaragüenses que salieron de Costa Rica a su terruño por los puestos oficiales que los que ingresaron. Las mismas estadísticas migratorias dicen que 583,813 salieron de Costa Rica hacia Nicaragua y 340,571 ingresaron a Costa Rica.
El año 2014 unos 469,693 entraron legalmente a Costa Rica y 462,375 salieron hacia Nicaragua. En el 2013 fueron 480,136 nicaragüenses los que entraron a suelo tico y 482,432 salieron.

5,526 nicaragüenses que pretendieron ingresar a Costa Rica de modo irregular, burlando los controles oficiales de fronteras, fueron devueltos a Nicaragua entre el 1 de enero y el 31 de julio de 2015, según la Dirección General de Migración y Extranjería.

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