Internet depende de la adecuada interconexión entre los distintos participantes de un complejo ecosistema. Estos participantes pueden dividirse en los siguientes grupos:
– Proveedores de servicios de acceso a Internet (ISPs), quienes ofrecen acceso a los usuarios en mercados locales (residencial y comercial).
– Proveedores de redes troncales, quienes ofrecen conectividad mayorista a los ISPs (y a otros grandes clientes con redes propias).
– Proveedores de contenidos, quienes compran distribución a proveedores especializados o se conectan con su propia infraestructura a los proveedores troncales y a los ISPs.
Los acuerdos de interconexión entre estos actores han ido variando con el tiempo y dependen de factores tales como la ubicación de las distintas partes en la topología de internet, el tráfico generado y la infraestructura de red que operan. Existen dos tipos básicos de esquemas de interconexión de tráfico IP:
-Peering: dos o más operadores de red se comprometen a brindarse acceso mutuo a sus bases de clientes para el intercambio de tráfico IP. La decisión de hacer peering es una cuestión de negociación comercial entre las partes y, en general, requiere que las redes compartan características similares en capacidad, cobertura geográfica y calidad del servicio prestado. Las cargas equilibradas de tráfico también resultan importantes para este tipo de arreglos, a fin de que las partes puedan compartir costos y beneficios.
Originalmente, el peering era un privilegio de los grandes proveedores troncales ubicados en Estados Unidos y Europa (los llamados operadores Tier 1). En la actualidad, es común que haya acuerdos de peering entre ISPs locales, grandes proveedores de contenidos y otros operadores de red (en lo que a menudo se denomina “peering secundario”). Por lo general, se trata de acuerdos gratuitos, si bien es cada vez más común el esquema de peering pago en el cual una red compensa a otra por la interconexión.
-Tránsito: en un acuerdo de tránsito, un operador de red (un ISP local) le paga a un operador de nivel superior (un proveedor troncal) por el acceso a la internet global. A diferencia del esquema de peering, en un acuerdo de tránsito la red generadora del tráfico debe pagar el costo completo de la interconexión. Los precios de tránsito se negocian entre las dos partes y dependen de las condiciones del mercado y el volumen de tráfico. Mientras en un acuerdo de peering las partes solo tienen acceso a clientes de las redes involucradas en el acuerdo (no se aplica en forma transitiva a otros acuerdos que las partes tengan), en un acuerdo de tránsito el comprador paga por acceder a todos los destinos de internet. Por lo tanto, bajo el esquema de peering es necesario contar con acuerdos con múltiples partes para llegar a todos los destinos de internet; en cambio, una sola conexión de tránsito permite a un ISP tener acceso a toda la red internet.
La arquitectura de los comienzos de internet presentaba una clara división jerárquica entre unas pocas redes Tier 1, que conformaban el núcleo de internet ubicado en Estados Unidos y Europa y en el cual prevalecían acuerdos de peering, y una gran cantidad de redes regionales (Tier 2) y locales (Tier 3) en la periferia, donde prevalecían los acuerdos de tránsito.
En la actualidad internet se ha convertido en un complejo entramado de acuerdos de peering y de tránsito entre ISPs de distintos tamaños y coberturas, proveedores troncales regionales e internacionales, y proveedores y distribuidores de contenido que, en muchos casos, poseen y operan una infraestructura comparable a la de los grandes ISPs.
El peering también puede dividirse en bilateral y multilateral. El peering bilateral involucra a dos operadores de red, que deciden intercambiar tráfico en uno o más sitios. El peering multilateral se refiere a los acuerdos de tráfico IP en los que los operadores de red intercambian tráfico en sitios de terceros a los que están conectados también otros operadores. Debido a que el peering es costoso (requiere conexiones físicas, ruteadores y otros equipos en cada punto de peering), la disponibilidad de puntos neutrales de intercambio de tráfico IP para múltiples participantes reduce los gastos de capital y demás costos relacionados con el peering bilateral.
(*) Consultor