“Las personas mueren cuando las olvidamos”, expresó emocionado el periodista Roberto Sánchez Ramírez durante la presentación del libro Managua en la memoria.
“Esto también pasa con la ciudad que ha sufrido dos golpes mortales: los terremotos de 1931 y 1972”, relacionó el historiador.
Luego agregó: “Managua muere en la medida que nosotros la olvidamos, pero cuando rescatamos sus memorias, y recuerdos les damos vida”.
Y su vida se vuelve una realidad cuando se realizan proyectos, y citó el Paseo Xolotlán que rescata a escala la Avenida Roosevelt. O el Puerto Salvador Allende que recuerda el antiguo Malecón.
SUS PERSONAJES
Estos recuerdos me hacen “llorosear”, dijo el historiador, y enumeró a personajes que fallecieron: “Ya no están la Chica Vaca, doña Ángela Aguirre del Múnich, el barbero Donaldo y otros, ya no están”.
Luego presentó a Marta Felipa Acosta, hija de Juana Martínez, fundadora de la famosa carne asada del Gran Hotel. A este sitio le dedicó un capítulo. A Gastón Sequeira, fundador del hipismo en Nicaragua; Luis Aburto, uno de los que mantiene la tradición el Mocito (réplica de Santo Domingo). Y al periodista Danilo Aguirre Solís, con el cual aprendió sobre el reportaje social y cultural.
En 2008 publicó sus crónicas urbanas con el título El recuerdo de Managua en la memoria de un poblano. Ahora en segunda edición como Managua en la memoria. Para su editor Jesús de Santiago, gerente de Hispamer, este “reconstruye la memoria y encanto de la vieja Managua”.
Sánchez Ramírez agradeció a Dios la vida que le ha dado y a su esposa Marlitte Cecilia Rojas Noguera el cuido y amor dado. Asimismo dijo que espera que Dios le dé más vida para ampliar el rescate de la memoria de la ciudad.
En la actividad se proyectó el video Managua en el recuerdo y mostraron bailes de El Mocito y del Grupo de Danza Folclórica de la Fundación Nicaragüense de Adulto Mayor (Funam).