La magistrada Alba Luz Ramos, presidenta de la Corte Suprema de Justicia, detalló que en el 2014 los trabajadores del poder judicial introdujeron 2,488 subsidios, equivalentes a 14.1 millones de córdobas, lo cual impacta económicamente al Estado y a esa institución.
“Ese monto no incluye el impacto económico que implica la suplencia o el interinato, que paga la Corte por ese trabajador que algunas veces se ausenta de 3 a 11 meses de la institución por subsidio”, explicó Ramos.
Los subsidios más recurrentes son por enfermedad común, seguido de accidentes de trabajo, accidentes comunes y maternidad.
“A pesar de que las mujeres son mayoría en el poder judicial, solo existen 127 reposos por maternidad”, aclaró Ramos.
Este estudio solo representa el área jurisdiccional del poder judicial, que es de aproximadamente 2,500 trabajadores, falta el área administrativa, que es de 4,200 personas, dijo Ramos, cuyo estudio está pendiente.
Según el informe, existen cincuenta trabajadores que tienen subsidios de 3 a 11 meses. También hay ausentismo por permisos por matrimonio, muerte y cuido de enfermos, este último está contemplado en el convenio colectivo.
Según Ramos, este gasto limita la inversión en el poder judicial, porque con medio millón de dólares podría comprar computadoras, restaurar registros, remodelar complejos judiciales, entre otras necesidades.
EN COMPLEJO CENTRAL
Sobre las llegadas tarde de los trabajadores a sus puestos, la magistrada Alba Luz Ramos dijo que empezarán a marcar tarjeta y en el caso de algunos jueces que llegan tarde a los Juzgados Centrales de Managua, el presidente del Tribunal de Apelaciones lo verá, porque aún hay jueces que creen que pueden hacer lo que quieran, “pero les aclaro que son independientes en sus fallos, pero jerárquicamente y administrativamente se deben al presidente del tribunal correspondiente”, dijo Ramos.