La economía de Estados Unidos es “resistente” y “mucho más fuerte” de lo que era en 2008, destacó ayer la Casa Blanca en respuesta al aumento de la volatilidad en los mercados y el desplome de las bolsas asiáticas y europeas.
El portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, comentó en su rueda de prensa diaria que, pese a que la economía global está “más interconectada que nunca”, es importante fijarse en “la continuada fuerza y resistencia de la economía estadounidense”.
Sin embargo, el presidente de EE. UU., Barack Obama, “es muy consciente de que sería un momento particularmente malo” para que la economía del país sufriera “una herida autoinflingida” y, por tanto, es hora de que el Congreso apruebe un presupuesto para financiar al Gobierno federal y otras inversiones pendientes, según Earnest.
Las bolsas chinas y de Hong Kong sufrieron ayer un grave desplome, que se suma a las fuertes pérdidas de la semana pasada y que generó un movimiento que arrastró a las plazas asiáticas y europeas.
Casi todas las principales plazas europeas registraron las mayores bajas en cuatro años, desde cuando en agosto de 2011 el temor a una nueva recesión arrastró a los parqués internacionales.