La muchedumbre marcha rumbo al templo, llega al frontis, toca a la puerta, el cura párroco abre, el mayordomo pide “permiso”, luego el sacerdote le concede la licencia, iniciando así la algarabía. Esta es una de las expresiones más populares para “calentar motores” de las fiestas más largas del país, las de San Jerónimo en Masaya.
La tarde del pasado sábado el alcalde de Masaya, Orlando Noguera, en su calidad de mayordomo de las fiestas patronales de esta ciudad, se hizo acompañar por pobladores y mayordomía de Masaya para pedir la “licencia” ante el párroco José Antonio Espinoza, y así arrancar los preparativos previo a la tradicional bajada del santo patrono el 20 de septiembre.
El tradicionalista Orlando Blanco Galo, quien ha seguido muy de cerca la historia de las festividades patronales, manifiesta que con la pedida de licencia todas las expresiones folclóricas y tradicionales se preparan para esperar el día de la bajada del santo.
“Para estas fiestas del patrono popular de los masayas, los diferentes cuadros, la mayordomía, la cofradía, los peañeros tradicionales y demás, van al campo para traer el bambú, la caña de castilla, los mecates, y se arma toda la logística para la peaña del santo. Asimismo se elabora el programa, se contrata la música, la pólvora. De aquí hasta el 20 de septiembre que es la bajada, todo es trabajo preparativo”, explicó Blanco.
También las mayordomas de flores y de los alimentos se van preparando para poner su toque en estas festividades.
“Me imagino que este año, las fiestas patronales serán dedicadas al primer aniversario de la muerte de monseñor Estanislao García (quien por años fue cura párroco de la iglesia San Jerónimo), y pues que el llamado podía ser que vivamos una octava con mucha calma y devoción”, concluyó Blanco.
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