Moulin Rouge, Managua

La casona de tablas del Moulin Rouge, uno de los moteles más antiguos de Managua. Todavía sobrevive pero ya no alquilan habitaciones por horas. LA PRENSA/ A. MORALES

El viejo y solitario Moulin Rouge

Tiene la apariencia de una casa hacienda que cayó en desgracia. Unas cuantas gallinas se pierden rebuscando granos en el enorme patio donde quedaban los cuartos que las parejas alquilaban por un rato.

Tiene la apariencia de una casa hacienda que cayó en desgracia. Unas cuantas gallinas se pierden rebuscando granos en el enorme patio donde quedaban los cuartos que las parejas alquilaban por un rato. Desde el terremoto de 1972, que tumbó por completo a Managua, muchos otros eventos remecieron después a la vieja casona del Moulin Rouge (Molino Rojo), quizá el más antiguo de los moteles de la capital que todavía mantiene el letrero colgado con el consabido “pase adelante”.

Ningún historiador local puede situar la fecha en que surgió el Moulin Rouge, solo recuerdan que fue un escándalo cuando apareció este exclusivo lugar en las afueras de Managua, porque allí donde está ubicado, donde siempre ha estado: dos cuadras al lago de los semáforos del Siete Sur, ya era parte del extrarradio de la ciudad.

Su aparición y existencia era un escándalo en la Managua recatada de los cincuenta y sesenta, “porque la gente siempre ha sido hipócrita” con esos temas, dice el historiador Roberto Sánchez Ramírez, quien comenta que el viejo motel debe su nombre al famoso cabaret con el mismo nombre que está en París, Francia.

Mientras que Bayardo Cuadra recuerda, sin duda, que el Molino Rojo “es de los primeros moteles que hubo en Managua”, y luego surgieron los de Carretera Vieja a León.

Era visitado por personalidades de la época, entre ellos “El Chigüín”, según cuenta el pariente de la dueña del Moulin Rouge. LA PRENSA/ A. MORALES
Era visitado por personalidades de la época, entre ellos “El Chigüín”, según cuenta el pariente de la dueña del Moulin Rouge. LA PRENSA/ A. MORALES

Tampoco sabe cuándo apareció este motel Marvin López, el hombre que cuida la casona que al contemplarla evoca a una antigua estructura campestre. Tiene cara de haber sido hacienda, López dice que tal vez lo fue en la década de los treinta.

López, un hombre cincuentón, dice que una hermana suya que vive en Honduras es la dueña del lugar, y que su mamá, ya fallecida, fue administradora del motel en su época de esplendor, en los sesenta.

“Allí estaba una hilera de cuartos”, dice López señalando una parte despejada del patio donde hay plantas, piedras y un enorme almendro que creció y botó sus primeros frutos cuando aún existían los 22 cuartos.

IBAN PERSONALIDADES

“Aquí venía Alexis Argüello, Eddy Gazo, y vino ‘El Chigüín’ (Anastasio Somoza Portocarrero)”, relata López sobre el hijo del dictador Anastasio Somoza Debayle.

“El cuarto de Alexis era aquel”, dice apuntando un cuartucho de ladrillos, con una puerta de zinc rojizo por el sarro. “Era el número seis”, anota López y agrega que muchos de estos detalles los contaba su mamá. “A la gente le gustaba venir aquí porque era campestre, había un restaurante”, explica y asegura que antes habían más árboles, a dos pasos de donde él está parado había un manzano, y más allá uno de aguacate.

Había dos precios de habitaciones: una de diez pesos con abanico y otra de 15 pesos con aire acondicionado. Abría día y noche.

“Era un lugar de categoría”, dice Sánchez Ramírez sobre el antiguo motel.

En la Managua preterremoto lo que más se conocía eran las pensiones. Había una famosa “pensión de Chepito” y otro lugar popular de encuentros amorosos era el Dancing en la Carretera Norte.

Otro detalle que a López se le viene a la memoria sobre la casona es que el primer dueño del negocio fue un francés que se llamaba José Damico.

Archivos del extinto diario Novedades del 23 de febrero de 1963, ratifican el dato que ofrece López. En la nota publicada por ese diario se da cuenta de un embargo a José Damico por tres mil córdobas por incumplimiento de contrato con varios trabajadores que le “fabricaron unos ranchitos interiores” al negocio. El embargo, según la nota, constituía “una congeladora, una refrigeradora, toda la existencia de cortinas, muebles y utensilios de cocina”.

MEJORES TIEMPOS

En 1979, con la guerra, el Moulin Rouge fue saqueado, recuerda López. En las décadas siguientes seguiría funcionando, pero para entonces ya habrían en Managua muchas otras opciones. Habían pasado los mejores tiempos para el Moulin Rouge, que no obstante seguiría con las puertas abiertas. Todavía hoy lo está. Pero según López ya no alquilan habitaciones por rato. Primero porque no hay condiciones, dice él. Algunos de los cuartos que quedaban en pie, sucumbieron a las raíces de una enorme ceiba, y luego por falta de mantenimiento.

Mouline Rouge
Esta construcción que prestó sus camas a muchos capitalinos, escandalizó a la Managua recatada de los sesenta. LA PRENSA/ A. MORALES

Había un muro de luces desde la entrada que permanecía encendido toda la noche, esperando a los clientes”.
Marvin López, cuidador de la vieja casona del Moulin Rouge, situado de los semáforos del Siete Sur dos cuadras al lago.

Ahora, aunque el letrero sigue allí y el portón de zinc sigue abierto de par en par, López dice que solo reciben inquilinos, gente que alquila la habitación para vivir. Su hermana, la dueña del lugar, está pensando en mejorar la vieja estructura y construir unos apartamentos en el patio enorme y alquilarlos. “Pero no quiere botar la casa”, dice López mirando las paredes de madera y columnas blanca y verde de la casona que no solo se mecieron por los sismos y el paso del tiempo, muchas veces también se tambalearon de amor.

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córdobas costaba alquilar un ranchito con aire acondicionado en el Moulin Rouge de los setenta. Este motel fue uno de los primeros que hubo en Managua. El edificio donde funcionó el restaurante y parte de las habitaciones todavía sigue en pie.

“LA CARRETERA DE LOS LOCOS”

A la llamada Carretera Vieja a León, también se le llamaba la “carretera de los locos” en los sesenta y setenta, cuando florecieron en esa zona algunos moteles al que iban las parejas a escondidas. “El que manejaba hablaba solo porque casi siempre el otro ocupante, una mujer, iba agachada para que no la vieran, entonces el otro iba hablando y parecía loco”, recuerda la anécdota el historiador Roberto Sánchez Ramírez, quien diferencia los moteles de los famosos prostíbulos que hubo en Managua entre ellos el Pez que Fuma, uno de los más conocidos que hubo en la vieja Managua, en la capital que llegaba hasta el estadio.

Reportajes Managua motel Moulin Rouge archivo

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COMENTARIOS

  1. La Casa Amarilla
    Hace 11 años

    Recuerdo el Prostibulo famoso en los 70’s en la carretera norte donde llegaban la gente de clase de Managua… La Casa Amarilla, era reconocido como el lugar de «los tres platos» un servicio muy exclusivo que se le brindaba a sus clientes…

  2. Hace 11 años

    Yo no se si es verdad o mentira, pero dicen que donde la Hortensia llegaban
    mujeres divorciadas, casadas, viudas, era como un partime y cobraban C$100
    cordobas de aquel tiempo. Y los papas llevaban a sus hijos a hechar una cana
    al aire, tampoco se si es cierto. lo cierto es que yo vivia sobre la avenida
    a dos cuadras, y cojia la calle de El Triunfo para ir a mi trabajo y despues
    llegar al centro de Managua.Al tal Chepito yo le tenia miedo,por sus «refe
    rencias»

  3. Hace 11 años

    En Managua antes del terremoto 1972 recuerdo que sacabamos camas, catres,
    lo que fuera,a dormir en media calle,toda estaba llena de gente dormian
    afuera, por miedo a que le callera la casa encima.Asi dormiamos en esa epo
    ca pre-terremoto. Pero antes vivimos momentos de verdadera terror, temblores
    y mas temblores que anunciaba venia el terremoto mayor.Al amanecer del 23 de
    Diciembre todos llamabamos por telefono a los demas nicas diciendoles que pu
    sieran la TV.que ya Managua no existia

  4. Hace 11 años

    En Miami yo he visto que en terrenos grandes, hacen apartamentitos pequeños,
    para solteros o gente sola, con parking, porque aqui tener carro no es un lujo, es una necesidad. + todo el equipo baño, cocina, nevera…y un par de perros que ladran cuando ven pasar a alguien a pie. porque aqui tener carro no es un lujo, sino una necesidad. No se cuanto valen, lo descubri porque fui a dar la vuelta a la manzana a pie. No se ve gente caminando. Estaba de
    visita. Asi pudieran hacer en Managua.

  5. Hace 11 años

    MOULIN ROUGE fue una pelicula de 1952, stars Zsa Zsa, Gabor Charles Boyer,
    Colette Marchand,tenia las piernas aseguradas en $l millon de dls. Dirigida por JOHN HUSTON. Era un musical acerca del Paris 1900. Al cruzar la carrete
    ra estaba el Nocturno con luces oscuras de todos colores, nadie veia a na
    die. Imagino de esa pelicula sacaron el nombre para la casa de citas.Esta
    en Internet, la puede ver de gratis con solo escribir el nombre de la peli
    cula. El Nocturno desaparecio?

  6. Mauricio Davila Wills
    Hace 11 años

    De pronto se va a aparecer alguien con dinero que viene de los USA, Canada o Europa, y vas a ver, acordate de mi, le va a invertir su buena plata al lugar y lo va a engalanar con esplendores nuevos y flamantes al estilo Las Vegas. Desde ese entonces, el Moulin Rouge volvera a ser el mismo, o quizas mucho mas impresionante.

  7. Hace 11 años

    Y el Nocturno donde me lo dejan, ahi en Las Piedrecitas, por años estuvo
    ahi, ahora yo no se porque hace 42 años que vivo en USA. Y no pienso volver
    mientras este el gobierno actual.

  8. David B. Muniz
    Hace 11 años

    Creo que el sitio para amores privados mas antiguo de Managua fue el Nocturno a la entrada de la carretera nueva a Leon y frente al costado Sur de las Piedrecitas. Yo visite varias veces el Moulin Rouge, donde habian unas cabanas privadas donde uno podia tomar y comer solamente, pues habia un buen servicio de bar y restaurante. En la carretera Norte existia ademasdel Dancing, La Casa Amarilla. Burdeles como el Pez que fuma abundaban, pero lo mas selecto era La Hortensia, aunque habian otros.

  9. Jefferson
    Hace 11 años

    Gracias por la información, conozco el lugar solamente por fuera, siempre paso con mi hijo, quien me pregunta que es ese lugar. Ahora podré contarle la historia, muy bonita por cierto. También podría instalarse hoy en día en ese lugar un restaurante. Saludos.

  10. Gatino
    Hace 11 años

    Sitio de desaforados combates cuerpo a cuerpo con habitaciones de colores extravagantes. En algunas paredes se leían notas de quienes habían perdido «el cuero»

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