Diputados PLI: ni mudos, ni aprieta botones

Los diputados, como funcionarios públicos estamos sujetos a la crítica y esta es bienvenida cuando tiene fundamento en hechos concretos o en parámetros de medición objetivos y universales.

Los diputados, como funcionarios públicos estamos sujetos a la crítica y esta es bienvenida cuando tiene fundamento en hechos concretos o en parámetros de medición objetivos y universales. De igual manera, tenemos derecho a la defensa, cuando nos sentimos injustamente agraviados por cualquier persona, aún bajo el disfraz de los más altos intereses de la democracia.

Me refiero a las declaraciones del presidente de Hagamos Democracia, don Róger Arteaga, publicadas en LA PRENSA del sábado 1 de agosto, en que supuestamente basado en un reciente informe o “Barómetro Legislativo” de dicho organismo, “sistematiza la labor de los diputados” y concluye antojadizamente, que solo hay cuatro diputados de la Bancada Alianza PLI que sirven y dos del FSLN, el resto son mudos y llegan a apretar botones.

Lo extraño es que el mismo informe de Hagamos Democracia en el que don Róger “deriva” sus aseveraciones, no contiene siquiera los nombres de los cuatro diputados de la Bancada Alianza PLI en la lista de los ocho que introdujeron más de dos anteproyectos de ley en el 2014. Es decir: son sus apreciaciones personales y no parte medular del informe de su propia organización, lo que me parece una práctica poco ética.

No quisiera pensar que toda esta labor descalificadora y disociadora de don Róger, tenga como objetivo verse él mismo algún día sentado en una silla del parlamento, del Consejo Supremo Electoral, o de la Contraloría General de la República.

Me ocuparé de defender únicamente a los diputados de la Bancada Bapli, cuya labor es menoscabada y subestimada. Los de la Bancada del FSLN tendrán que hacerlo por cuenta propia.

Para comenzar, todos los diputados de la Bancada Alianza PLI tenemos conciencia crítica y antes de llegar al plenario, discutimos a fondo los proyectos de ley que vamos a debatir hasta llegar a un acuerdo sobre cómo vamos a votar. En el debate participamos mucho más los diputados del PLI que los del FSLN, a pesar que nos superan en una proporción de tres a uno.

Esta aseveración mía puede ser constatada en el diario de debates, donde quedan transcritas todas las intervenciones en el plenario, lo mismo que las intervenciones que se dan en las Comisiones, las que son transcritas en las actas de cada reunión.

La labor de un diputado va mucho más allá que la asistencia a las sesiones plenarias y de comisión. Un diputado PLI atiende en el territorio a las personas que le buscan, o cuando hay un proceso de consulta de una ley, se desplaza para poder tener una mejor perspectiva.

Si bien nuestros anteproyectos de ley no pasan ni a comisión por la mezquindad del FSLN, que con su mayoría abrumadora no desea competencia, en algunas ocasiones nuestros anteproyectos quedan en Primera Secretaría, hasta que son plagiados parcialmente o totalmente por el Ejecutivo, como el proyecto de rebajar las agobiantes tarifas eléctricas traspasando a los consumidores todo el ahorro energético obtenido gracias al desplome internacional de los precios del petróleo.

Un ejemplo más reciente fue el proyecto de ampliación de los beneficios fiscales por cinco años más a las empresas que inviertan en la generación de energía limpia, que el gobierno se apresuró a copiar y a convocar a una sesión especial, ya en el receso legislativo, para aprobarla con carácter de urgencia.

Sin los diputados de nuestra bancada, los pocos medios de comunicación independientes que aún quedan en el país, no tendrían la riqueza de opiniones que genera el parlamento, de donde toman buena parte de las noticias políticas y el debate parlamentario se reduciría a un ejercicio del dedo índice contra el botón verde.

Quizás el punto más válido de la crítica hacia nuestra bancada, es la de los asientos vacíos, esto es algo que debemos corregir. Pero no todos llegan tarde o se pasan el tiempo en la cafetería. No se puede ni se debe generalizar y se debe de señalar a los diputados que no cumplen con su responsabilidad más elemental, que es la puntual asistencia al plenario y a las comisiones.

Nuestra bancada, sin excepción, como bien lo señala el informe, ha presentado sus rendiciones de cuenta del fondo social a la Auditoría de la Asamblea Nacional, y en adición y sin tener la obligación, lo hemos hecho a Hagamos Democracia, como reconoce el informe.

El autor es miembro de la Bancada Alianza PLI.

Columna del día diputados PLI archivo

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