El poder absoluto corrompe absolutamente y por ello se producen excesos tontos, es decir, innecesarios y contraproducentes, que un día poco a poco terminan por corroer las mismas bases en que se sustenta el poder.
Hemos visto algunos de esos excesos tontos del poder en días recientes, que trataré de repasar aquí en orden de mayor a menor importancia.
Comencemos por la designación, por la vía del voto disciplinado de la bancada oficialista, de la señora Judith Silva Jaén como nueva magistrada del Consejo Supremo Electoral (CSE), en sustitución de José Marenco Cardenal (q.e.p.d).
El presidente Ortega “ganó” el viernes pasado un obediente magistrado más y perdió la oportunidad de demostrarle a la nación que no le tiene miedo al voto popular, eligiendo a un magistrado independiente, como el diputado Luis Callejas, tal como lo demandaba no solo el PLI, sino toda la nación, incluyendo las influyentes voces de la Iglesia Católica que han demandado cambios en el CSE.
El jefe de Bancada del FSLN, el diputado Edwin Castro ya tenía claras las instrucciones que “bajaría” a la bancada oficialista, pero para hacer sentir mal a la oposición parlamentaria representada por la Bancada del PLI, adujo el tonto argumento de que no podrían votar por Callejas porque el presidente del PLI, Eduardo Montealegre había publicado un artículo muy duro en LA PRENSA sobre el tema de la elección, lo cual habría molestado mucho al Presidente.
De acuerdo con esta versión de Castro, tendría que haber madrugado Ortega, para leer dicho artículo, que dicho sea de paso no era mas que un llamado a la reflexión para tratar de corregir las cosas, antes de las elecciones del 2016 para que todos los nicaragüenses podamos votar con la seguridad y la confianza que nuestro voto cuenta y que esta vez no habrá fraude, como en las últimas tres elecciones.
Ya a doña Kitty Monterrey la habían descartado en la Comisión Especial, extrañamente y contradictoriamente, por las mismas razones que no descartaron de previo al comentarista de TV y aspirante a político, Jaime Arellano, ya que ambos ostentan una cédula de identidad 888, es decir, nacionalidad nicaragüense, pero nacidos en el exterior: doña Kitty nica, pero gringa a la vez, y don Jaime nica, pero mexicano a la vez por nacimiento.
Pero bien, concentrémonos en los resultados de este exceso tonto del poder: ¿qué réditos políticos le traerá a Ortega la elección de la señora Judith Silva en lugar de la elección del diputado Luis Callejas? ¿Cuántos años más o menos de poder? No lo sabemos, pero lo único que sí es cierto y al menos yo lo sé, es que en el caso de la elección de Callejas, todos, absolutamente todos los nicaragüenses, hubiéramos estado mas confiados del resultado de la próximas elecciones.
Otro exceso tonto del poder: la 36 reedición del “Repliegue Táctico”. Mientras recorría la carretera a Masaya, pocas horas antes, tuve la ocasión de observar con asombro los millonarios preparativos del derroche estatal. Todas las instituciones del Estado, derrochando recursos a lo largo de la carretera en unos cuarentas “altares” o estaciones de culto a la personalidad.
La semejanza con las purísimas de diciembre no pudo escapar de mi mente mientras observaba aquellas estaciones o altares y toda aquella algarabía con igual devoción.
Los verdaderos sandinistas que participaron realmente en el Repliegue hace 36 años, nos dicen que en realidad no fue así. No fue nada ostentoso ni tampoco hubo licor en el camino. Solo héroes que quedaron tendidos mientras los aviones “push and pull” de la guardia somocista, ametrallaban todo a su paso.
Y finalmente, otro exceso tonto del poder: la decisión de la Alcaldía de Managua de darle la medalla de honor Alexis Argüello, quien siempre fue un verdadero “caballero del ring” a como correctamente se le llamó, a Ricardo Mayorga, un patán del deporte, quizás el deportista más vulgar y grosero que se ha destacado en nuestra historia.
Debo confesar con orgullo que yo admiré a Alexis Argüello, por ser un verdadero paladín del deporte, lo admiré antes y después de que políticamente diera sus bandazos, pero no puedo decir lo mismo de Mayorga, quien se ha destacado precisamente por ser la antítesis de Argüello y por promover los valores contrarios.
El autor es diputado de la Bancada Alianza PLI y Presidente de la Comisión de Turismo.