La ola de calor que azota la sureña provincia de Sindh en Pakistán ha causado la muerte de 1,170 personas en los últimos seis días, mientras mejoran las condiciones meteorológicas y ha estallado una tormenta política acerca del suministro eléctrico en el país. El secretario de Salud del Gobierno regional de Sindh, Said Mangnejo, declaró ayer que en Karachi, la ciudad más populosa del país, han muerto desde el viernes 1,140 personas y treinta más en otras zonas de la provincia.
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