El Real Estelí no pierde en casa ante Diriangén en un Clásico Nacional de Primera División desde hace siete años. El dato es más contundente si el foco son los enfrentamientos en finales: 11 años.
Carlos Chavarría, uno de los jugadores en mejor forma de Estelí, era un chavalo que no paraba de jugar por las calles de su pueblo cuando el Diriangén se retiró con los manos en alto del Estadio Independencia.
En su casa, el Estelí no conoce la derrota ante Diriangén en 24 encuentros (17 victorias y siete empates) y apelará a esa jerarquía para sacar ventaja mañana (8:00 p.m.), en el partido de ida de la Final del Torneo de Clausura.
Somos favoritos, afirma Chavarría, quien es casi seguro que será titular ante los diriambinos el sábado. Estamos mentalizados para ese partido. En Estelí somos fuertes y el objetivo es ganar aquí e ir allá a con ventaja, expone.
Sabemos que tenemos todo a favor para ganar y por eso somos favoritos, pero hay que demostrarlo en la cancha, señala el atacante norteño, quien suma cinco tantos en el Clausura, pero aún no sabe lo que es anotar en una Final.
Sin Eulises Pavón, apartado por el cuerpo técnico, ni el argentino Lucas Martella, sancionado para el partido de ida, el favoritismo de Estelí es mayor. El Diriangén siempre será un equipo complicado, no hay que confiarse porque ellos no estarán. Es una final y todo el mundo lo da todo, considera Chavarría.
En la etapa regular, el Diriangén empató 0-0 y cayó 2-0 contra Estelí en el Independencia. El Diriangén es un equipo que se agrupa bien y saber tocar el balón. No será fácil, apunta el atacante esteliano.
BAJAS QUE PESAN
El mediocentro Franklin López es baja por lesión en el Real Estelí, para el partido de ida de la Final del Torneo de Clausura de Primera División.
Sin embargo, pesará menos que las ausencias de Lucas Martella y Eulises Pavón en el Diriangén, quienes juntos suman 17 de los 30 goles de los diriambinos.
A pesar de eso, en el Tren del Norte esperan un duelo complicado, porque el Diriangén es un equipo que nunca se rinde.
El no haber clasificado a la Liga de Campeones de Concacaf ha dejado una herida en el Real Estelí, que solo podrá ser curada si ganan el título del Clausura y el nacional contra el Ferretti en la finalísima.
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