Rodrigo Valiente parece ver el futbol como la vida misma. Él considera que el mundo se acaba en cada partido, aunque sepa que siete días más tarde jugará otro.
El uruguayo y nuevo fichaje del Walter Ferretti ya había militado en Nicaragua con el Real Estelí y terminó su camino con luces y sombras: una buena temporada, pero un final oscuro con la directiva. Se inventó que tenía una lesión crónica y no era cierto, rememoró.
Valiente es un medio campista creador de jugadas inverosímiles, constructor de juego fluido y tiene una técnica depurada.
Él ha alcanzado la madurez futbolística por los años que ha transitado en el futbol de su país, en segunda división con Deportivo Maldonado y primera división con Atenas. Ahora piensa en estar a la disposición de lo que el técnico brasileño Flavio Da Silva le ordene. Aquí vengo a aportar y dejar una huella, haré todo lo que mi equipo necesite y mi entrenador mande, explicó.
¿Por qué decidís regresar a Nicaragua?
Lo hago porque el Walter Ferretti es un equipo sólido y tiene unas bases estables. Además conozco el nivel que tiene el equipo y las pretensiones de visión este año.
¿Qué considerás que sería tu aporte al conjunto capitalino?
Yo vengo a redoblar el esfuerzo y hacer más de lo que di cuando jugué con el Real Estelí. Aquí entregaré todo y daré mi vida por esta camiseta, como lo hago con entrega en cada uno de los clubes donde he permanecido.
¿Cómo estuvo tu rendimiento con el Maldonado?
Muy bien, en ese equipo me destaqué, jugué como 15 partidos y no tuve tanta incidencia en goles o asistencias porque me utilizaron bien atrás.
Desde tu punto de vista ¿Puede hacer más que participar el Ferretti?
Por más grande que sea el rival no hay que achicarse, en el futbol son 11 contra 11 y todo pasa, este deporte nos trae sorpresas.
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