Sostenida por un sentimiento de seguridad y compromiso, la Selección Nacional de Futbol está enfocada en un objetivo: ganar. La tradición futbolística del rival y el escenario, el partido de ida de la segunda ronda de la eliminatoria mundialista Rusia 2018, exigen un rendimiento óptimo.
Los partidos de fogueo, horas de estudios de vídeos, charlas tácticas y de motivaciones, deberán traducirse en un resultado hoy (6:00 p.m.,) en el Estadio Nacional de Futbol, escenario que se espera que preste las condiciones anímicas para arropar a la Azul y Blanco ante Surinam.
El plantel tiene mecanizado el guion del partido: posesión del balón. El plan gira en torno a la pelota, porque sin ella se transitará peligrosamente por la delgada línea de la inmortalidad, opción que contradice el deseo colectivo de seguir haciendo historia.
La Selección pretende mandar en casa y monopolizar el esférico. Se verá un equipo con superioridad en el juego con el balón en su poder y siendo agresivo para recuperarlo. El seleccionador nacional, Henry Duarte, identificó que ese tipo de planteamiento hace daño a Surinam y lo perfeccionó.
El dominio de la pelota se complementará con las jugadas por bandas. Ahí los laterales, Manuel Rosas —si supera las molestias— y Josué Quijano, serán determinantes por su capacidad para tomar decisiones. Ambos deberán identificar cuando salir jugando o buscar apoyo, profundizar el ataque y centrar si hay las condiciones.
Claros de la superioridad física de Surinam, la culminación de las jugadas por los costados deberán ser selectivas. Los laterales y extremos, Juan Barrera y Carlos Chavarría, tomarán en cuenta si hay un hueco por el centro para poner el balón ahí o un espacio libre por el otro costado y sorprender.
Los movimientos de los laterales beneficiarán a los extremos. Barrera tendrá espacios en los mano a mano con movimientos diagonales para explotar sus cambios de ritmo, mientras Chavarría hará gala de su velocidad y atrevimiento haciendo recorridos verticales.
El desequilibrio de Barrera provocará estragos en una defensa acostumbrada al choque. La movilidad del capitán de la Azul y Blanco por todo el frente generará espacios aprovechables por fuera con superioridad numérica para abrir el campo.
Barrera y Chavarría tendrán de escolta a un dinámico Luis Galeano, quien sabe aparecer desde la segunda línea como segundo delantero, capitalizando los espacios generados por el punta Norfran Lazo, quien ofrece múltiples opciones como referencia.
Los tiempos del partido los decidirán Franklin López y Marlon López, por sus papeles de organizadores y moderadores del juego. Dueños de las transiciones y los pases cortos o largos, los mediocentros serán el punto de partida y final de cada acción de la Selección.
Ver en la versión impresa las páginas: 11 A
