Para presentarse públicamente, Marcia Isolda Urbina dice que para asistir a clases debe trasladarse hacia el barrio vecino porque donde ella vive —en el barrio Cristo de Jesús, Distrito Siete de Managua— no hay una escuela.
Ella tiene 7 años, cursa segundo grado en el colegio público República de El Salvador, situado en el barrio Laureles Norte, y es la ganadora 2014 del concurso nacional de lectura, de la Campaña Nacional de Lectura “Vamos a leer, leer es divertido”. Por eso, ella invita a otros niños a leer porque “es mágico y siempre hay tiempo”.
La campaña arrancó este jueves con la participación de más de 11 mil niños de primer grado de escuelas urbanas y rurales de 56 municipios de Nicaragua, “pero estamos queriendo crecer a 12 mil”, según Vanessa Castro, experta en Educación.
Esta campaña inició en 2010. Desde entonces la coalición de organizaciones que apoya esta iniciativa trabaja a favor de la promoción de la lectura comprensiva en las escuelas y los hogares, asegura Castro.
Durante el lanzamiento de la campaña —realizado en el colegio público República de Venezuela— Peter Schaller, director del organismo Rayo de Sol de Matagalpa, aseguró que parte del problema de lectura que tiene el país se debe a que “la mitad de los niños que se matriculan en primer grado no asisten a preescolar”.
Pero además, dijo Schaller, “muchas veces el acceso a material de lectura es otro obstáculo. Lamentablemente el precio de los libros en Nicaragua es un obstáculo para muchas familias (que) tienen que escoger entre comer o leer”.
En los municipios de San Ramón y El Tuma-La Dalia, Matagalpa, hay 180 escuelas aproximadamente pero solo el 15 por ciento tiene acceso a literatura infantil, dijo Donald Zelaya, educador del Centro de Servicios de Educación, Salud y Medioambiente.
La campaña también prevé la distribución de libros infantiles, recaudados a través de un Librotón.
Además, afirmó Castro, la promoción de la lectura se realiza a través de redes de cuenta cuentos, teatros comunitarios, reforzamiento escolar, biblio-buses o biblio-mulas que llevan libros a las comunidades durante los fines de semana.
El año pasado se entregaron 13,035 libros como parte de la Campaña Nacional de Lectura “Vamos a leer, leer es divertido”.
Castro dijo que un niño de primer grado debe leer 35 palabras por minuto, sesenta palabras por minuto debe leer un estudiante de segundo grado y uno de tercero por lo menos debe leer y comprender 80 palabras.
Un alumno de cuarto grado “debe estar leyendo 120 palabras por minuto. Los de quinto y sexto grado ya deben leer para aprender”, señaló Castro.
320
escuelas participaron el año pasado en el concurso nacional de lectura, organizado como parte de la Campaña Nacional de Lectura “Vamos a leer, leer es divertido”.
Cuando los padres leen
Cada noche, cuando su papá llega del trabajo, Antonio Sandino Martínez busca su libro “grande y pensado” de cuentos y lee para sus padres.
Esto lo hace cada día después que el niño de 7 años hace las tareas que le deja su maestra del colegio público República de Venezuela.
Lo que más le gusta leer, asegura Sandino, son los poemas de Rubén Darío, “el hombre que fue un poeta”.
Sandino ganó el año pasado el segundo lugar del concurso nacional de lectura, de la Campaña Nacional de Lectura “Vamos a leer, leer es divertido” y ahora él, además de leer bastante comprende lo que lee y disfruta visitar la biblioteca de su escuela. Pero también le gusta leer en casa.
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