El presidente hondureño Juan Orlando Hernández admitió ayer en una entrevista que el personal de contabilidad del Partido Nacional (PN) le informó que se recibieron cheques por unos tres millones de lempiras —cerca de 136,000 dólares— del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) para la campaña que lo llevó al poder, pero minimizó la cifra aduciendo que las autoridades sospechan el robo de unos siete mil millones de lempiras (más de trescientos millones de dólares) del IHSS.
Hernández ha sido acusado por la oposición de recibir unos noventa millones de dólares del IHSS en la campaña para las elecciones de 2013.
“Al igual que todos, nosotros estamos indignados”, declaró Hernández desmarcándose del escándalo y abogó por que “se llegue hasta las últimas consecuencias” en las investigaciones que hace la Fiscalía sobre los desvíos. Sostiene que él mismo dio la orden para que se investigara el desvío de esos fondos y que hay diez funcionarios del IHSS presos.
Hernández desestimó que el caso de Honduras se parezca al de Guatemala, donde hay movilizaciones reclamando la renuncia del presidente Otto Pérez, por presunta corrupción en su gestión. “El caso de Honduras y Guatemala son diferentes, somos nosotros los que intervenimos y destapamos la olla” de la corrupción, sostuvo.
El Congreso nombró una comisión para verificar los avances de las investigaciones, la cual tiene que presentar su informe hoy. Tras recibir amenazas de muerte, el Gobierno tuvo que sacar del país al fiscal que investigaba el caso, Roberto Ramírez Aldana, y lo designó como embajador ante la Unesco en París.
“No más corrupción e impunidad. Fuera JOH (iniciales del nombre del presidente)”, se leía en varias pancartas de los mil manifestantes que se concentraron ayer frente al Congreso, después de un recorrido de medio kilómetro desde El Obelisco.
¿CÓMO RECUPERAR LAS VIDAS?
“El presidente está en un grave problema al reconocer su involucramiento en el desvío de los fondos del Seguro a su partido”, dijo el derrocado expresidente Manuel Zelaya, quien participó en la marcha.
Hernández manifestó que esos fondos se deben restituir al Seguro Social, pero Zelaya cuestionó: aunque se devuelva dinero, “¿cómo se van a recuperar los 2,800 pacientes que perdieron la vida en el Seguro por falta de atención médica?”
El sociólogo Marvin Barahona comentó que con su declaración el mandatario “pretende minimizar el impacto” del desvío de los fondos “como si no se trasgrediera ninguna ley”. Para Barahona, la población hondureña está tomando conciencia sobre los daños que causa la corrupción a través de las redes sociales, donde los jóvenes plantean una nueva realidad en este país.
Las marchas contra la corrupción, tras conocerse este caso, se han multiplicado. El 28 de mayo, cinco mil personas participaron en la “Marcha de las antorchas” exigiendo la renuncia de Hernández. Desde entonces se replicaron marchas similares en una decena de ciudades.
2,800 pacientes fallecieron, según organizaciones sociales, en el gobierno anterior en el hospital del IHSS por falta de atención médica por el desvío de los fondos.
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