Los conflictos y la inestabilidad traban la lucha contra el hambre en Oriente Medio donde la subalimentación aumenta, afirmó la Organización de Naciones Unidas para la alimentación y la agricultura (FAO).
Se trata de la única región en el mundo en la que el hambre aumenta, subrayó el organismo en ocasión de la presentación de un informe sobre las evoluciones regionales respecto a los objetivos del Milenio para el desarrolo (OMD) fijados por la ONU.
«Los conflictos y las crisis prolongadas en Irak, Sudán, Siria o Yemen, así como en la Franja de Gaza y Cisjordania, hacen de la región de Oriente Medio-África del norte (MENA) la única que conoció un aumento de la subalimentación», señala el informe.
«Los conflictos y las crisis prolongadas son los principales factores de inseguridad alimentaria en la región», afirmó el subdirector de la FAO, Abdesalam Uld Ahmed, encargado de Oriente Medio.

Según la FAO, 33 millones de personas están subalimentadas de manera crónica en la región, lo que equivale al 7,5% de la población, contra 6,6% en 1990.
Aunque considera este número «inaceptable», el responsable subrayó que 15 de los 19 países de la región alcanzaron los objetivos del Milenio reduciendo a la mitad la cantidad de personas subalimentadas, o manteniendo una tasa del 5%.
Pero en los países en guerra, la FAO se alarma por la amenaza creciente de la hambruna. Según el informe, sólo en Siria 9,8 millones de personas necesitan ayuda alimentaria.