El canciller de Bolivia, David Choquehuanca, informó ayer que hace dos semanas pidió a Perú fijar “el lugar y la fecha” para concretar la extradición, pero no obtuvo respuesta del Gobierno de Lima. LA PRENSA/ EFE/ ABI

Víctimas políticas por caso Belaunde

La fuga del empresario peruano Martín Belaunde de su arresto domiciliario, en La Paz, causó ayer la renuncia del ministro de Gobierno, Hugo Moldiz, el relevo del jefe de la Policía nacional, y ha tensado las relaciones con Perú.

La fuga del empresario peruano Martín Belaunde de su arresto domiciliario, en La Paz, causó ayer la renuncia del ministro de Gobierno, Hugo Moldiz, el relevo del jefe de la Policía nacional, y ha tensado las relaciones con Perú.

A primera hora, el presidente Evo Morales tomó juramento al sustituto de Moldiz, el senador oficialista Carlos Romero, y al mediodía hizo lo propio con el nuevo jefe de la Policía, el general Edgar Téllez, en reemplazo del general Luis Cerruto.

Moldiz afirmó que se aparta del cargo porque no quiere ser “un pretexto para que los intereses más oscuros que están dentro del país y dentro de la derecha internacional se aprovechen” de este suceso para “mellar” la imagen del gobierno de Morales.

Asumió la responsabilidad política de la fuga de Belaunde, pero la atribuyó a la corrupción de un grupo de policías que estaba desde enero a cargo de la custodia del empresario, quien fue asesor de campaña del presidente peruano Ollanta Humala en 2006.

Belaunde, quien llegó en diciembre a Bolivia a solicitar sin éxito asilo político, se escapó el domingo en la madrugada de donde estaba arrestado en La Paz poco después de que se anunciara su pronta extradición a Perú, donde debe responder ante la justicia por denuncias de supuesta corrupción.

A las autoridades bolivianas no les cabe duda de que los custodios colaboraron en la huida después de enterarse de que Belaunde les pagaba diario entre 14 y 28 dólares y de que reportaron la fuga a sus superiores cuatro horas después de producirse.

Morales arremetió contra el grupo de agentes que estaba a cargo de vigilar a Belaunde y sostuvo que existen sectores policiales que causan “una mala imagen” a Bolivia por este caso y por otros en los que la Policía boliviana ha quedado mal parada.

Pese a la situación delicada por esta fuga, Morales sostuvo ayer que no cree que lo sucedido “perjudique” las relaciones con Humala, con quien tiene previsto celebrar una reunión el 23 de junio. Según Morales, las relaciones estatales entre Bolivia y Perú no están sometidas “a la actitud de los delincuentes”.

El presidente del Consejo de Ministros de Perú, Pedro Cateriano, afirmó que con la renuncia de Moldiz y el relevo del jefe policial Cerruto “Bolivia ha reconocido” que la fuga de Belaunde “es de responsabilidad de esas autoridades”. Desde Cuzco, Cateriano agregó que Perú siguió los procedimientos contemplados en las leyes para proceder con la extradición.

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COMENTARIOS

  1. Hace 11 años

    corruptos mi pobre Bolivia se retruerse para que un dia vualva la democracia y la justicia donde manda capitan no manda marinero es lo sierto

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