En Gigante consideran que es urgente un buen proyecto de agua potable, pues es un sitio turístico muy visitado por extranjeros. LA PRENSA/ R. VILLARREAL

Demandan agua potable en Gigante

Propietarios de unos veinte negocios turísticos de la zona costera de playa Gigante, en Tola, deben gastar mucho dinero en la compra de agua purificada, porque el servicio de agua potable es inexistente y los pozos artesanales son de agua salada, no apta para el consumo humano.

Propietarios de unos veinte negocios turísticos de la zona costera de playa Gigante, en Tola, deben gastar mucho dinero en la compra de agua purificada, porque el servicio de agua potable es inexistente y los pozos artesanales son de agua salada, no apta para el consumo humano.

Jorge Enrique Ruiz, propietario del bar y restaurante Buena Vista, dijo que todos los negocios turísticos de Gigante y los habitantes de esa comunidad carecen de agua potable. “Para poder atender a los turistas que vienen a nuestro negocio tengo que comprar entre 25 y 30 botellones de agua pura por semana, o sea que gasto en agua entre 1,300 a 1,500 córdobas semanales y a eso le agregamos que estamos en temporada baja, la situación nos puede llevar a la quiebra, esperamos que nuestras autoridades nos ayuden a solucionar este problema”, comentó.

Araminta Palma Figueroa, copropietaria del restaurante Miramar, recordó que tuvieron agua potable hace dos años, por el proyecto turístico Arenas Tola, pero como los recibos llegaban arriba de C$$500, hubo gente que no pudo pagar y les cortaron el servicio.

Palma Figueroa indicó que para atender la demanda de los clientes y del consumo de su familia tiene que comprar cinco botellones de agua pura, que le cuestan alrededor de trescientos córdobas semanales y señaló que para lavar ropa y trastes usan el agua con salitre que sale de los pozos artesanales.

“El agua embotellada es un buen negocio con esta crisis que tenemos, aquí vienen a levantar el pedido un día de la semana y otro día vienen solo a entregar, hasta dos camionadas, y el que no compra al camión tiene que pagar entre 65 y 70 córdobas por cada botella grande de agua”, explicó Karen Ruiz Palacios, del comedor Kechita.

Desde hace dos años

Los microempresarios turísticos locales y pobladores de Gigante tienen sus esperanzas en un proyecto que les ofrecieron unos donantes extranjeros cristianos, quienes prometieron que en octubre próximo les harían un pozo comunitario que abastezca a toda la comunidad de Gigante.

Julio César Aragón explicó que su pozo antes daba agua dulce, que se podía consumir, pero desde hace dos años el agua se volvió salada y no se puede tomar.

“Yo digo que es la sequía, porque el pozo tiene el mismo nivel de agua que antes, pero al no llover, las corrientes de agua salada son las que abundan aquí en el subsuelo de Gigante”, comentó Aragón.

Boletin Departamentales Playa Gigante archivo

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