El decano de la radio, Rodolfo Tapia Molina, apagó su voz en este mundo, pero quienes aprendieron con él a ser radioperiodistas lo recordarán como el “gran maestro” del periodismo radioinformativo en Nicaragua. Murió ayer a los 83 años de edad, en el Hospital Lenín Fonseca.
“Una de las voces privilegiadas de la radiodifusión y de la radio informativa”. Así lo recordará el periodista veterano Danilo Aguirre, quien además considera que fue una persona “extraordinaria” e irrepetible como profesional.
Tapia Molina fundó Radio Informaciones hace 58 años, un radioperiódico que comenzó sus transmisiones en Radio Mundial, pero a lo largo del tiempo llevó su programa a la Voz de Nicaragua, la Voz de América Central, la Corporación. Los últimos años de su vida los trabajó en Radio Sandino.
HOMENAJE
Ayer, sus compañeros de Radio Sandino compartieron con familiares y amigos el adiós a Tapia Molina, con un homenaje fúnebre en el Teatro Nacional Rubén Darío.
Con una voz quebrantada, Mayling Luna, quien trabajó 16 años junto a Tapia, mencionó los nombres de una serie de periodistas que pasaron por la “escuela de Rodolfo Tapia”. Luna, visiblemente conmovida, expresó su aprecio por quien fue más que su jefe, un maestro.
“Durante 57 años Radio Informaciones ha sido un aula por donde hemos pasado muchos periodistas que agradecemos el hecho de haber estado en esta escuela del radioperiodista nicaragüense”, dijo Luna.
“Nunca suspendió su noticiero”, aseguró el periodista radial Alcides Morán. Los últimos días de su vida Rodolfo Tapia Molina los entregó al radioperiodismo.
En la Asamblea Nacional a Tapia Molina se le impuso la Orden Rigoberto Cabezas y fue elegido por el Concejo Municipal de Managua para recibir el Título de Hijo Dilecto de Managua.
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