Aunque Erasmo Ramírez siempre ha sido visto como un lanzador de más inteligencia que poder, aparentemente se había salido de la ruta, pero el pasado jueves ante los Yanquis volvió por el sendero correcto.
“Prefiero la localización aunque pierda un par de millas y después sorprender con mi poder”, dijo Erasmo a LA PRENSA cuando se le preguntó por qué su bola rápida estuvo moviéndose entre las 88 y las 91 millas por hora, cuando regularmente lo hace entre 92 y 93 MPH.
“Solo estaba tratando de localizar bien mis picheos y de mezclarlos. Cuando trabajé como relevista ante ellos solo utilicé mi bola rápida y el cambio de velocidad, pero como abridor les demostré que tengo más picheos, como el cutter y la curva, y los usé todos”, apunta el rivense.
Erasmo lanzó de forma magistral, dejando en un hit y ninguna carrera a los Yanquis, un equipo que usualmente destroza a los tiradores nicaragüenses. “Fue una victoria especial por ese motivo, pero más porque el equipo ha luchado para estar en la posición que nos encontramos ahora (segundo lugar) y hacer bien mi parte me da mucha alegría”, agrega el derecho de 25 años de edad que está en su primer año con Tampa Bay, luego de tres temporadas con Seattle.
Esta victoria sobre los Yanquis le sirve a Erasmo para quedarse en este momento con el puesto de quinto abridor de los Rays y su próxima salida será el miércoles contra los Bravos de Atlanta.
“Creo que probé a todos que no tengo miedo y mi confianza está de regreso, incluso si no tengo mi mejor velocidad. Eso me hizo sentir cómodo”, dijo el nica a Troy Provost-Heron, de MLB.com, mientras que Matt Baker, del Tampa Bay Times resaltó que Erasmo siguió al pie de la letra el plan del receptor René Rivera. Le dije sí a todo lo que me pidió, aseguró el pinolero.
ASÍ QUEDO
Con su labor de cinco innings de un hit, ninguna carrera, dos bases y cuatro ponches, Erasmo Ramírez mejoró su efectividad a 6.66, por 19 anotaciones, 18 de ellas limpias en 24.1 entradas, con 24 hits en contra, incluyendo dos jonrones, más nueve bases y 20 ponches. En 10 juegos, tres de ellos como abridor, tiene balance de 1-1.
Ante los Yanquis, Erasmo solo admite dos hits en 27 turnos este año.
Ver en la versión impresa las páginas: 9 B