Mientras en el Pacífico se ha venido manifestando una “relativa normalidad” con olas de entre uno y dos metros, en el Caribe todavía se mantiene el mar de viento, aunque no se percibe tanto en la costa pero sí mar adentro.
El mar de viento es el fuerte oleaje que se produce mar adentro por la incidencia de los vientos. Según Marcio Baca, director de Meteorología del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), para hoy viernes “en el Pacífico esperamos que comience a disminuir este fenómeno y volvamos a la normalidad”.
A pesar de las declaraciones oficiales, en Corinto, en el balneario de Pasocaballos, Jiquilillo, Mechapa y Potosí, frente al Golfo de Fonseca, los pescadores estaban preocupados por la escasa pesca y el peligro que representa en este momento realizar la faena en alta mar.
En Jiquilillo se reportaba la destrucción del muro de protección ante el intenso oleaje. Vecinos dijeron vía telefónica que a las 10:00 a.m. de este jueves el agua ingresaba con fuerza a una decena de ranchos costeros.
Unas sesenta lanchas están varadas en Corinto, frente a El Espigón y Costa Azul. Indican los pescadores que han ingresado y el agua sucia debido a las últimas marejadas no les permite buena captura de peces porque estos se alejan. Algunos han evitado faenar.
“Ahora vinieron las lanchas pero escasos (de peces), con estas marejadas casi no cae el pescado”, indicó el corinteño Carlos Hernández.
Ángela Morales atiende el restaurante Los Hermanos y le preocupa la “marejada” actual. “Puede perjudicarnos este fin de semana con los clientes que se abstienen de venir”, dijo la señora.
(Con la colaboración de Rezaye Álvarez).
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