Los senadores demócratas le propinaron un duro contratiempo en cuestiones comerciales al presidente Barack Obama, al bloquear ayer sus esfuerzos por comenzar un debate general a gran escala sobre sus iniciativas.
Quienes respaldan al mandatario indicaron que lo volverán a intentar, posiblemente comenzando con la Cámara de Representantes. Pero fueron incapaces de hacer atractiva una de las prioridades de Obama ante una fuerte oposición por parte de miembros de su propio partido, algunos de los cuales trabajaron junto con él en el Senado.
Tan solo un senador demócrata, Tom Carper de Delaware, votó a favor de la iniciativa republicana para comenzar a analizar la solicitud de Obama de una autoridad comercial por la “vía rápida”. De esta forma el presidente podría presentar acuerdos comerciales que el Congreso podría ratificar o rechazar, pero no modificar. La propuesta necesitaba sesenta votos a favor para contrarrestar las intenciones demócratas, pero apenas consiguió 52 entre los cien miembros del Senado.
La votación dejó ver la amplia división entre el presidente y muchos de los demócratas en el Congreso, que señalan que los acuerdos comerciales son perjudiciales para el empleo en Estados Unidos.
“Es el partido del presidente… Me sorprende que le hicieran algo así al presidente en una propuesta de tal magnitud”, dijo el senador republicano de Utah, Orrin Hatch.
Al frente del combate en contra de la medida están los sindicatos laborales y grupos liberales, que son cruciales en muchas elecciones demócratas.
EN BUSCA DEL TTP
La propuesta que fue rechazada le iba a dar a Barack Obama el poder de presentar al Congreso propuestas comerciales que los legisladores no podrían modificar. Se especula que Obama buscaba solicitar al Congreso la aprobación del Acuerdo de Asociación Transpacífico (TTP, sigla en inglés), que se negocia con 11 naciones de la cuenca del Pacífico, incluyendo Japón, Vietnam, Canadá y México.
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