Si quiere sabotear su propia felicidad aléjese todo lo posible de su familia, ya que sus padres se hacen mayores y requieren ayuda, y sus hijos nunca se van a ir de casa y cuando lo hagan le traerán nietos. Para cambiar esta visión, Ciprano Toledo sugiere recordar » nuestra propia felicidad cuando compramos la primera bicicleta a nuestra hija o hijo» y tratar de rememorar esas sensaciones. ¡Sorprenda a sus padres o haga sonreír a sus hijos o enamore a sus nietos, y llévelos al espectáculo más cercano en su ciudad», recomienda el experto.
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