El presidente de EE. UU., Barack Obama, dijo el viernes que el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP) es el tratado comercial más progresista de la historia y aseguró que sus críticos, muchos de ellos en su propio partido, están anclados en el pasado.
El mandatario, que pronunció un discurso en la fábrica de la firma deportiva Nike en Beaverton (Oregón), insistió en que el acuerdo, que deberá ser ratificado por el Congreso estadounidense, incluye estándares muy rigurosos en materia medioambiental y protección de los derechos de los trabajadores.
Hizo hincapié en que el tratado obligaría a países como Vietnam a mejorar las condiciones laborales, lo que incluiría el aumento del salario mínimo, algo que, dijo beneficiaría en última instancia a las empresas estadounidenses. Cuando las reglas son justas, ganamos, dijo Obama, quien insistió en que el acuerdo ayudaría tanto a las empresas como a los trabajadores estadounidenses a competir en la economía global.
Explicó que en última instancia permitirá a Estados Unidos, uno de los mercados más abiertos del mundo, acceder en igualdad de condiciones a otros países que ahora ponen barreras a sus productos como Japón. Aseguró, por ejemplo, con que los vinos Pinot Noir de Oregón podrían mejorar sus ventas en Japón si el TPP entra en vigor.
ACUERDO VA
Se espera que esta semana el Senado estadounidense comience a debatir la legislación conocida como fast track (vía rápida) o Ley de Promoción del Comercio que allanará el camino para negociar acuerdos comerciales como el TPP.
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