El ministro de Gobernación guatemalteco, Mauricio López Bonilla, expresó su negativa a ocupar la Vicepresidencia. LA PRENSA/EFE

Guatemala: Piden renuncia de Otto Pérrez Molina

A golpe de bombo y platillo, alrededor de un millar de guatemaltecos continuaron celebrando "la libertad del país" tras la renuncia de la vicepresidenta, Roxana Baldetti, y exigiendo, ahora, la dimisión del presidente, Otto Pérez Molina, porque es necesario "limpiar" la nación.

A golpe de bombo y platillo, alrededor de un millar de guatemaltecos continuaron celebrando «la libertad del país» tras la renuncia de la vicepresidenta, Roxana Baldetti, y exigiendo, ahora, la dimisión del presidente, Otto Pérez Molina, porque es necesario «limpiar» la nación.

Bajo el lema «Guatemala eres libre. Tu voz cuenta. No te quedes callado», el grupo de personas se concentró enfrente al Palacio Nacional de la Cultura, una dependencia gubernamental, para seguir festejando lo que ellos mismos consideran «un hecho histórico».

La deserción de Baldetti se produjo el viernes 8 de mayo, a través de una misiva que envió a Pérez Molina y que el mandatario hizo pública a los medios de comunicación en una breve conferencia de prensa convocada en el último momento en Casa Presidencial.

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Este 9 de mayo la felicidad era el sentimiento común de todos los manifestantes que, aún así, no se mostraban satisfechos con la salida de la vicepresidenta. Por ello, las peticiones de dimisión no cesan y los manifestantes exigieron, una y otra vez, la dimisión de todos aquellos «políticos corruptos» y, en especial, del que consideran el «número uno» en cuanto a la defraudación del Estado: Pérez Molina.

Una de las integrantes de esta marcha pacífica, Sandra Coronado, expresó a Acan-Efe su deseo de eliminar «la inmunidad» que impera en Guatemala e invitó a los guatemaltecos a seguir apoyando estos actos reivindicativos porque es necesario que el pueblo «siente un precedente».

Además, agregó que también es el momento de modificar otros aspectos de la República, como la ley electoral, porque los diputados, dijo, «llevan 25 años sentados en el Congreso sin hacer nada».

Cuestionada por su opinión acerca de la posibilidad de que Baldetti solicite una indemnización tras su renuncia, Coronado, psicóloga de profesión aunque trabaja en una sucursal bancaria, dijo estar de acuerdo siempre y cuando primero «devuelva todo lo que robó».

«Porque en mi trabajo al que roban lo meten preso», proclamó indignada con una sonrisa sarcástica, y reiteró que las concentraciones no cesarán hasta depurar el sistema.

El pueblo guatemalteco, que solo se callaba para entonar el himno nacional, aseguró que «seguirá vigilando» las actuaciones de todos los políticos y que exigirán la aplicación de «la ley de extinción de dominio» en todos aquellos funcionarios que cometan actos de corrupción.

«Manuel Baldizón, también es corruptor», gritaban los manifestantes sobre el candidato presidencial opositor, quienes mostraron su hartazgo por una clase política «que es toda igual» y de la que están cansados.

Para luchar contra esta coyuntura, abogaron por contrarrestar la gran ignorancia del país, motivo por el que hasta ahora consiguieron dominar a la población, y demostrar la fuerza que tiene el pueblo.

Internacionales Guatemala Otto Pérez Molina archivo

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