Con escoba en mano y muy atareada se veía la comerciante Fátima Hueck, propietaria de una comidería del mercado municipal Ernesto Fernández de Masaya. Ella sacaba el agua sucia que caía de las chimeneas de su tramo, luego de que los bomberos de la ciudad procedían a darles mantenimiento.
Esta jornada fue organizada por la intendencia del mercado, luego que hace unos quince días se originó un conato de incendio en ese lugar, que asustó a comerciantes y a visitantes, en tanto los bomberos aseguraban que la causa habría sido por falta de mantenimiento de las chimeneas.

La reacción de indignación de los comerciantes no se hizo esperar porque aducían que la intendencia tenía años de no dar el debido mantenimiento a esos fogones, como parte de la infraestructura de este populoso centro de compras.
“El trabajo que se está haciendo es la limpieza, reparación y mantenimiento de las chimeneas, para evitar un siniestro como el de hace 15 días. La intendencia llamó a Enacal para que nos abastecieran de agua, por motivo de esta jornada, sin embargo, como siempre fallaron, porque nos dejaron sin agua, por lo que los bomberos fueron a traer agua en sus pipas, de manera que aprovechamos para lavar también nuestros tramos”, dijo Hueck.
Los comerciantes esperan que la intendencia cumpla con lo acordado de llegar a supervisar las chimeneas cada tres meses.
Por su parte Antonio Martínez, de la directiva central de comerciantes, dijo que es vital que la alcaldía sandinista de esta ciudad se preocupe por el mantenimiento de la infraestructura del mercado, para evitar futuras desgracias.
“Con el reciente siniestro ya contabilizamos tres. Tenemos que estar peleando con la municipalidad para que haya solución a los problemas, se tienen que hacer reclamos fuertes o gritos para que haya respuesta. Otra situación grave es que Enacal sigue incumpliendo. La verdad es que las instituciones cumplen solo cuando se les arma el alboroto”, subrayó Martínez.
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