Alcestis, una vida por otra

En el final de la columna anterior (Serpientes en el lecho nupcial), mencioné que Artemisa le concedió a Admeto el privilegio de poder evitar la muerte, el día que las Parcas decidieran cortar el hilo de su vida, si otra persona aceptaba morir en su lugar.

En el final de la columna anterior (Serpientes en el lecho nupcial), mencioné que Artemisa le concedió a Admeto el privilegio de poder evitar la muerte, el día que las Parcas decidieran cortar el hilo de su vida, si otra persona aceptaba morir en su lugar.

Admeto estaba casado con Alcestis, con quien después de vencer grandes obstáculos logró establecer un matrimonio muy sólido. Alcestis amaba a su esposo como muy pocas mujeres querían a sus maridos.

La fuente principal de este mito es una tragedia clásica de Eurípides, que tiene precisamente el título de Alcestis. Sin embargo hay otras versiones, pertenecientes a la tradición oral, que tienen algunas diferencias respecto a la tragedia de Eurípides, de quien se dice que tenía muy poco apego a la disciplina hereditaria.

En un libro que contiene cinco de las principales tragedias de Eurípides, que conservo en mi biblioteca y leo de vez en cuando, se dice que este trágico griego nació en Salamina y vivió durante los años 480 a 406 antes de nuestra época. “No se sabe con exactitud la cantidad de obras que escribió. El número de estas varía entre setenta y cinco y noventa y dos, de las cuales solo han llegado diecinueve hasta nosotros. Las demás se han perdido”, se dice en la Introducción del mencionado libro titulado Tragedias, Eurípides .

Una de las diecinueve tragedias de Eurípides que según el libro citado se pudo conservar, es Alcestis, en la cual se cuenta que cuando Admeto va a morir, su abnegada mujer dispone sacrificarse por su esposo y llena de tristeza se despide de sus hijos, le dice adiós a la vida, y muere.

En otra versión del mismo mito, cuando las Parcas llegan a buscar a Admeto para llevarlo al mundo de los muertos, Apolo interviene y las emborracha, para que no cumplan su funesta misión y su protegido pueda buscar y encontrar a alguien que esté dispuesto a morir por él.

Admeto acude a sus padres, que ya son ancianos, se arrodilla ante ellos y les ruega que uno de ellos se sacrifique por él. Pero ni el padre ni la madre acceden a la súplica de Admeto. Ellos todavía quieren seguir disfrutando los goces de la vida y conminan a su hijo que debe resignarse a aceptar su destino, igual que todos lo hacen.

Es entonces que Alcestis decide cambiar su vida por la de su esposa, bebe una poción venenosa y fallece dramáticamente. Pero antes de morir Alcestis hace prometer a Admeto que no se volverá a casar y no pondrá madrastra a sus hijos. Conmovido y agradecido, Admeto promete a su moribunda mujer que en su recuerdo y homenaje, a partir de entonces llevará una vida de celibato y castidad.

Pero la historia no termina allí. Cuando Alcestis muere Hércules llega de visita a la ciudad. A fin de poder rendirle los honores que manda la antigua ley de la hospitalidad, Admeto ordena que se suspendan las manifestaciones de duelo y el funeral de Alcestis, y que se oculte su cadáver.

Pero Hércules es un semidiós, percibe que un drama mortal se le está ocultando y averigua que Alcestis ha muerto.

Hércules viaja al mundo de los muertos con el propósito de rescatar el alma de Alcestis de los dominios de Tanatos (la Muerte), donde reinan el dios de la muerte Hades y su mujer Perséfone, quien todos los años vuelve a la vida en la Tierra, en primavera, para hacer que renazca la vida en la naturaleza.

En otra de las versiones del mito, no en la de Eurípides, se cuenta que cuando el alma de Alcestis llega al mundo de los muertos, Perséfone evalúa su caso. Consulta con los jueces del Infierno y decide que su muerte es injusta y que por su conmovedor sacrificio de amor debe ser recompensada.

Decide entonces Perséfone que Alcestis debe volver a la vida y regresar a la Tierra, a disfrutarla felizmente junto a su esposo, sus hijos y toda su descendencia.

Del mito de Alcestis se han hecho y se siguen haciendo diversas interpretaciones históricas y psicológicas. Entre otras la de que su mensaje más importante es la muestra de abnegación y sacrificio de una persona por la otra, cuando se aman, y de que la vida conyugal puede renacer por medio del amor, de la misma manera que la vida renace en la Naturaleza todos los años, cuando llega la Primavera.

Columna del día Luis Sánchez Sancho archivo

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