Autoridades judiciales costarricenses requieren a Luis Ángel Martínez Fajardo, el costarricense de 32 años detenido por tenencia de droga y problemas migratorios en Nicaragua, asociado en Costa Rica a la ola de crímenes entre bandas narcotraficantes en el sur y oeste de San José, la capital.
Alias Pollo, Martínez Fajardo había hecho de Nicaragua su refugio desde donde planeaba sus fechorías en Costa Rica hasta que fue detenido por posesión de drogas y cédula de identidad falsa.
Al menos eso es lo que maneja el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), según su director, Jorge Segura; y el Ministerio Público, explicó el fiscal adjunto y exministro de seguridad, Celso Gamboa.
El martes 28 de abril, diversos cuerpos policiales del Ministerio de Seguridad, la Fiscalía y el OIJ realizaron 27 allanamientos en el centro y sur del país que arrojó la captura de 14 personas integrantes a su banda, incluido Allan Fonseca Ávila, un nicaragüense naturalizado encargado de almacenar droga y dinero de la organización.
Con la banda desarticulada, el OIJ y la Fiscalía se dieron a la tarea de traer a Pollo con la idea de enjuiciarlo por narcotráfico y homicidios.
La tarde del martes las autoridades viajaron hasta la frontera de Peñas Blancas para pedir a las autoridades si se lo entregaban bajo la figura de deportación, dado los problemas migratorios que también enfrenta en Nicaragua, pero las autoridades pinoleras no accedieron. Costa Rica hasta había dispuesto de una avioneta para trasladarlo desde Liberia a San José.
La gestión de deportar al sospechoso aún la mantiene la Fiscalía por medio del Consulado General de Nicaragua en Costa Rica. El país esperará un tiempo prudencial para recibir respuesta nicaragüense.
De no prosperar, según Gamboa, Costa Rica pedirá su extradición una vez que Nicaragua lo juzgue por los delitos que le señale.
“Hemos solicitado el traslado de esta persona para acá, sin embargo si Nicaragua dentro del ejercicio correcto de su normativa jurídica considera que debe procesarlo primero, está en todo su derecho”, ha dicho Gamboa.
“Estamos en esa negociación. Eventualmente se puede prescindir del ejercicio de la acción penal en Nicaragua y trasladarlo a Costa Rica. Caso contrario si se decide procesar a este sujeto en Nicaragua, Costa Rica pediría extradición. Cumplimos todos los requisitos y Nicaragua dentro del convenio marco que tenemos lo trasladaría a Costa Rica para procesarlo”, añadió.
Pollo es originario de Guanacaste, provincia fronteriza con Nicaragua. Residía en Desamparados, sur de San José, el cantón que vive la ola de homicidios narcos. El OIJ empezó a investigarlo desde febrero de 2014 por tráfico de drogas y desde ahí se enteró de su historial delictivo.
Tras la caída del Indio, como es conocido el nicaragüense naturalizado tico, Marco Antonio Zamora Solórzano, condenado a 80 años de cárcel por narcotráfico, asesinato y lavado de dólares; Pollo incrementó su actividad narco y empezó a ocupar barrios para ampliar su distribución.
En esa lucha por territorios que antes dominaba el Indio, se desató una guerra narco que ahora deja más de 70 homicidios por ajuste de cuentas durante el último año en barrios del sur y oeste de San José.
De esos homicidios las autoridades le atribuyen varios, como el de tres jóvenes ocurridos en noviembre anterior. Tres cuerpos fueron hallados en un río en Patarrá de San José. Otros tres ocurrieron contra integrantes de bandas rivales en Sagrada Famlia, siempre en la capital.
Otro sería el de Juan Carlos Zamora Solórzano, el hermano de El Indio, ajusticiamiento que Pollo habría ordenado hace casi dos meses desde Nicaragua. Con la muerte de Juan Carlos, mano derecha de El Indio al manejar sus oscuros negocios tras caer preso, Pollo incrementó su poder.