Como «una barbarie» calificó Fabio Gadea Mantilla la expropiación efectuada por el Gobierno contra el empresario Milton Arcia, con quien se solidarizó.
Gadea estimó que el Gobierno «debería llamar a Milton y decirle que le va a revertir el daño y ponerse a hablar con él. Decirle (además) que alguien cometió un error. Eso haría yo, pero ese soy yo, no el Gobierno». sostuvo Gadea, tras una reunión por más de una hora con representantes del Consejo Nacional de Defensa de la Tierra, Lago y Soberanía Nacional y el empresario Milton Arcia, quienes le expusieron la lucha que han emprendido contra el proyecto del Canal y la situación de Arcia después de la expropiación en Moyogalpa, isla de Ometepe.
Arcia dijo que su visita fue para «pedir el apoyo de don Fabio. Don Fabio es un personaje en este país» y adelantó que ha dejado en manos de los dirigentes del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) para que aborden con el Gobierno todo lo relacionado con la expropiación en Moyogalpa y la demanda de desahucio que ha sido presentada en un juzgado de Granada. Sin embargo, por separado seguirá su denuncia contra los abusos de autoridad cometidos el pasado primero de abril contra su familia.
Octavio Ortega, presidente del Consejo, consideró que la reunión es parte de una serie de encuentros con representantes de organizaciones empresariales, de derechos humanos y representaciones diplomáticas, para expresar que buscan el diálogo y por tanto que se divulgue el mensaje de paz, pero que las propiedades no están en venta, que luchan porque no se destruya el Lago de Nicaragua y «mucho menos la colonización de los chinos». Asimismo, advertir que las confiscaciones a los propietarios afectados con la ruta del Canal, de llegar a efectuarse, traerá «derramamiento de sangre».
Además, Ortega señaló su preocupación por expresiones que le han hecho algunos campesinos de que están dispuestos a vender dos vacas para comprar un fusil AK, «una situación bien difícil para nosotros porque queremos que no haya derramamiento de sangre en Nicaragua».