Costa Rica volvió a señalar “contradicciones” del equipo jurídico nicaragüense, que según ese país, han dejado “mal parada” la posición de Nicaragua en dos litigios que la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya ventila en una sola causa.
El canciller Manuel González, tras el cierre de las audiencias orales abiertas por la Corte por la demanda de su país por supuesta invasión de Nicaragua en el humedal de Harbour Head, dijo que la falta de información obtenida por el equipo jurídico nicaragüense dejó mal parado a los abogados, a la posición de Nicaragua y fue una falta de respeto para su contraparte (los ticos) y hasta para la misma Corte.
“Han reconocido (los abogados de Nicaragua) que su propio cliente no les dio toda la información necesaria para rendir informes los suficientemente completos para que fueran contundentes a favor de sus propios argumentos. Elementos así realmente dejan muy mal parada la posición jurídica de Nicaragua, muy mal parados sus expertos y me parece un irrespeto no solamente al contrincante, en este caso nosotros, sino a la propia Corte”, señaló desde La Haya a la prensa local González.
Durante las audiencias Costa Rica señaló que luego de supuesta invasión, es decir la limpieza de un caño entre el río San Juan y la laguna de Harbour Head como parte de la limpieza del cauce nicaragüense, los juristas de Nicaragua intentaron “justificar sus ilegítimas” acciones, al plantear un falso reclamo territorial sobre territorio tico.
A lo largo del caso, según Costa Rica, la posición nicaragüense sufrió numerosas modificaciones, por ejemplo, la afirmación de que el primer caño construido (limpiado, según la tesis nica) por Edén Pastora, constituía un caño histórico, posición posteriormente modificada, cuando aceptó que no sabían si en realidad había un caño que conectaba el río San Juan con la Laguna los Portillos, como los ticos llaman a Harboor Head.
“Esto, notoriamente, hace ver que el reclamo territorial no tenía ninguna base. Además, Costa Rica afirmó que nunca se ha opuesto a que Nicaragua realice labores razonables de limpieza en el río San Juan, pero que esas labores no pueden generar la ocupación de territorio nacional, o provocar afectación del río Colorado”, dijo Costa Rica.
En ese sentido, González aseguró que el equipo jurídico de su país “ha logrado demostrar a los jueces con los propios argumentos de Nicaragua y los expertos que ellos han consultado, que nunca ha existido un verdadero plan técnico estructurado con un criterio científico con estas obras de dragado que tantas veces ha anunciado Nicaragua”.
Costa Rica dijo que Nicaragua le debe un estudio de impacto ambiental transfronterizo. También propuso a Nicaragua entrar en una nueva fase de cooperación y consulta, de forma tal, que el proyecto de dragado pueda ejecutarse de forma razonable, pero respetando los derechos y las preocupaciones ambientales de Costa Rica.
El equipo jurídico costarricense también se quejó sobre cómo Nicaragua ha implementado una política sistemática de violación de los derechos de navegación en el río San Juan, de soberanía nicaragüense, y abogó para que la Corte establezca la ilegalidad de esa decisión nicaragüense para que no se repita.
“Pedí a nuestro equipo que hiciera ver a la Corte que su sentencia debe servir como un elemento disuasivo que evite otras incursiones o amenazas de Nicaragua a Costa Rica. Estimo que el cierre de este caso, dejó claro que las acciones de aquel país (Nicaragua) constituyen una amenaza a la paz y a la seguridad en la región, que amerita una decisión enérgica de la Corte”, puntualizó González.
Nicaragua expondrá sus argumentos finales sobre este caso de aparente invasión. El miércoles y el jueves continuará con los argumentos finales sobre la carretera fronteriza que según Nicaragua daña el San Juan, también ventilada en la misma causa.
El viernes Costa Rica finalizará sus argumentaciones sobre la carretera fronteriza.