Las cenizas del volcán Calbuco, que ayer disminuía su actividad después de dos violentas erupciones en cinco días, contaminaron extensas praderas y cursos de agua, dañando a una de las zonas más ricas de Chile. Una densa neblina cubría ayer el cráter del macizo. Mientras se trabajaba a toda máquina ante el pronóstico de lluvias para las próximas horas, que podrían remover las cenizas y provocar algunos aluviones secundarios, advirtieron las autoridades.
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