El abuelo y yo

Desde luego que los abuelos son un valiosísimo recurso en estos tiempos en que tantas madres trabajan fuera de casa y la conciliación entre vida laboral y familiar está lejos de estar resuelta.

Desde luego que los abuelos son un valiosísimo recurso en estos tiempos en que tantas madres trabajan fuera de casa y la conciliación entre vida laboral y familiar está lejos de estar resuelta. Y son unos canguros de lujo, ya que el amor hacia los niños que cuidan, sus nietos, está asegurado.

Al margen de la ayuda que brindan los abuelos a los padres para cuidar a los niños, también pueden aportarles muchas cosas más: tiempo, paciencia, experiencia, tolerancia… y un sentimiento de familia extensa, de estirpe, de tener unas raíces que vienen del pasado.

Asimismo dan a los pequeños la valiosa posibilidad de diversificar sus relaciones de apego más allá de papá y mamá.

La actual generación de abuelos, además, aporta la novedad de una mayor longevidad, una mayor esperanza de vida, acompañada de una mejor salud y vitalidad física que generaciones de abuelos anteriores. Muchos de ellos acompañan a sus nietos al cine, al teatro infantil, a los museos, e incluso montan en bici, nadan o juegan con ellos al tenis.

Padres, no olvidemos que hay abuelos cuya máxima aspiración es dedicar su tiempo a cuidar de sus nietos, pero también los hay que desean dedicar el tiempo libre que ahora tienen (o parte de él) a disfrutar de aficiones y actividades que no pudieron permitirse cuando eran más jóvenes, y eso es muy respetable. Tienen derecho a su vida y a su tiempo.

Familia familia archivo

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