Bolívar y la Venezuela actual

Estudiar con pasión la vida de los hombres célebres tiene sus ventajas, porque si echamos vuelo al potro de nuestra imaginación podemos remontarnos a siglos pretéritos y colegir lo que estos personajes podrían estar haciendo o pensando en las actuales circunstancias, en que la tempestad se cierne sobre la paz y la tranquilidad de algunos pueblos hermanos.

Estudiar con pasión la vida de los hombres célebres tiene sus ventajas, porque si echamos vuelo al potro de nuestra imaginación podemos remontarnos a siglos pretéritos y colegir lo que estos personajes podrían estar haciendo o pensando en las actuales circunstancias, en que la tempestad se cierne sobre la paz y la tranquilidad de algunos pueblos hermanos.

Veamos el caso de Venezuela. Simón Bolívar, que fue hombre de pensamiento y acción, siempre advirtió a sus compatriotas y a quienes le quisieran oír sobre el peligro para la bienandanza de nuestras repúblicas, de entronizar dictaduras con pretensiones de perpetuarse en el poder. En el Congreso de Angostura el 15 de febrero de 1819, así lo proclamó: “Nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo a un mismo ciudadano en el poder. El pueblo se acostumbra a obedecerlo y él se acostumbra a mandarlo; de donde se origina la usurpación y la tiranía”. Es exactamente todo lo contrario de lo que han estado haciendo, primero, el coronel Hugo Chávez y ahora el señor Nicolás Maduro, su ungido sucesor, con la cacareada Revolución Socialista del Siglo XXI próxima a naufragar.

He traído esto a colación, porque da grima ver al noble pueblo venezolano, cuyo gobierno ha recibido en la última década varios billones de dólares producto de la exportación del petróleo, haciendo largas colas en los barrios de las ciudades para recibir de la solidaridad internacional un paquete con artículos de primera necesidad.

¡Oh, ironías de la vida! Mientras el pueblo llano sufre en las calles demandando justicia y pan, Nicolacito Ernesto, el hijo del dictador, se baña en un lujoso hotel de Caracas no con agua de rosas sino con dólares imperialistas manchados por la rapiña y la usurpación.

Y más indigna el darnos cuenta de que a pesar del casi unánime repudio mundial, el señor Nicolás Maduro continúa en su infame tarea de seguir reprimiendo a los hermanos venezolanos que osan protestar en legítima defensa de sus derechos humanos. No dudo que ante la tragedia de su pueblo, Bolívar, desde el empíreo debe estar musitando lo que dijo en una ocasión parecida: “En suma, todo lo que hemos hecho con las manos lo están desbaratando los otros con los pies”.

El señor Maduro, en varias de sus intervenciones ha tomado el rábano por las hojas, acusando reiteradamente tanto a la oposición interna como al imperio de los Estados Unidos, de ser los causantes de la caótica situación que hoy vive su desventurada nación. Pero ante la terquedad de los hechos, como diría el “camarada Lenin”, nada más falso que tal afirmación. Porque no son los unos ni el otro, quienes movidos por la tentación totalitaria, han llevado a uno de los países más ricos de la región andina, a desalentar la producción y a reprimir duramente a su población.

Tiene razón doña Piedad, la senadora colombiana, cuando con voz trémula preludia que la caída de la dictadura de Maduro en Venezuela, será el preámbulo de la caída de otros gobiernos, como la dictadura de Daniel Ortega en Nicaragua, porque no hay nada más contagioso en la vida de los pueblos que el deseo de libertad. Todos los pueblos tienen su despertar y Nicaragua que hoy vibra al son de la patria de El Libertador no habrá de ser la excepción.

¡Elecciones libres, sí! ¡Dictadura, no! Ese habrá de ser nuestro grito de guerra, como único blasón que nos queda para impedir dignamente una nueva farsa electoral en el 2016 en nuestra querida patria.

¡Si Venezuela triunfa, Nicaragua triunfará!

El autor es periodista y secretario general de la Asociación de Nicaragüenses en el Extranjero (ANE).

Columna del día Bolívar Venezuela archivo

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COMENTARIOS

  1. ramon
    Hace 11 años

    Si hay profanacion de ideales en Venezuela,lamentablemente en Dollares y no en Bolivares se bana Maduro es inevitable el Dollar en el siglo pasado sustitullo al Estandar oro,c/pais tiene su sistema electoral,lo que es dictadura aqui no lo es alla y viceversa,no soy quien para jusgarlo,despues de todo estan ahi por elecciones,pero realmente es una tragedia la que vive el pueblo,hay que entender q’los bienes existen solo por trabajo,eso de repartir el trabajo anterior no va del todo….

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