Hace 25 años, quiso Dios llamar a su lado a dos de los mejores hombres que tenía en Nicaragua. Por sendos ataques al corazón murieron el mismo 22 de marzo de 1990, el sacerdote salesiano Rafael María Fabretto Michelly y el fraile franciscano Odorico D’Andrea. Ambos italianos son considerados santos y sobre ellos se realizan gestiones para que la Iglesia católica los declare oficialmente santos.
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El padre Fabretto, un cura bonachón, políticamente incorrecto e incansable. Acogió a más de 15 mil niños desamparados a quienes cuidó como hijos propios. Se le considera el mayor padre de familia de toda la Historia de Nicaragua.
Y el padre Odorico D’Andrea, venerado en San Rafael del Norte, donde se le atribuyen milagros en vida. Llegó a ofrecer su vida por la de condenados a muerte en plena guerra y quienes le conocieron juran que tenía el don de la profecía, además de un corazón progresista que cambió para siempre a San Rafael del Norte.
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