El pasado 15 de febrero, se celebró el Día Internacional del Niño con Cáncer y qué mejor homenaje a estos héroes que luchan día a día por su vida que escribir sobre la organización que más ha influido en Nicaragua en la atención contra el cáncer infantil. Me refiero a Conanca, fundada el 21 de noviembre de 1994, siendo su presidenta fundadora y desde ese entonces la misma, la señora Amalia Frech de Alemán.
Recuerdo perfectamente a mi llegada al Hospital Infantil Manuel de Jesús Rivera (La Mascota) en 1995, donde conocí al doctor Luis Fulgencio Báez, jefe del Departamento de Hemato-oncología de dicho hospital, quien ha sido un pilar importante en el desarrollo de dicha organización y departamento hospitalario.
Es importante mencionar que cuando el cáncer afecta a un niño o a un joven lo hace en forma distinta a como afecta a los adultos. El claro ejemplo de esto es que muchos de los tipos de cáncer que se dan en la adultez son resultado de la exposición a agentes productores de cáncer como tabaco, dieta, sol, agentes químicos, entre otros factores, que tienen que ver con las condiciones ambientales y de vida. Mientras que las causas de la mayoría de los tipos de cáncer pediátricos son aún desconocidas. El cáncer infantil tiene un mejor pronóstico, cuando el diagnóstico se hace temprano mejora la expectativa de vida de los niños afectados.
Desde su fundación Conanca ha trabajado de la mano del Departamento de Hemato-oncología del Hospital Infantil, por lo tanto el personal de dicho centro es y ha sido uno de los colaboradores más importantes en el desarrollo del tratamiento del niño con cáncer. Desde 1994 hasta la fecha han sido atendidos en el área de hospitalización de dicho departamento 23,839 niños, se han brindado más de 191,000 consultas, se han diagnosticado 3,965 casos nuevos y en la actualidad existen 1,650 casos curados (eso significa más de cinco años sin manifestación de enfermedad). Los cánceres más frecuentes en la niñez son en primer lugar las leucemias con un 47 por ciento, seguido de los linfomas con un 14 por ciento, luego están los tumores del sistema nervioso central, seguidos de estos el tumor renal de Willms y el tumor de la retina o retinoblastoma, al final encontramos al osteosarcoma (tumor del hueso), uno de los más agresivos sin lugar a duda.
A pesar de las grandes deficiencias y carencias del sistema de salud pública de Nicaragua, debido al bajo presupuesto, al gasto innecesario en sindicatos, ejército y otras actividades más de índole política, han existido organizaciones en nuestro país que han apoyado desinteresadamente a ciertos hospitales tales como Conanca, mucho de esto ha sido posible por el apoyo de la empresa privada y de organizaciones como la del profesor Guissepe Mesera de Italia, quien ha colaborado desde su inicio en capacitación para el personal médico y no médico.
Cómo no sentirse agradecido con la presencia de gente tan especial que ha colaborado para que Conanca pudiese a través del tiempo entregar tanto a tantos de nuestros niños, ese esfuerzo que se refleja en el Departamento de Hemato-oncología del Hospital Infantil, con personas como su director el doctor Báez, otros colegas muy recordados como el doctor Malta, doctor Ocampo, doctora Flores, doctora Ortiz, el doctor Gutiérrez, su personal de enfermería, psicólogas y muchos otros, que han dedicando fuerzas, abnegación, coraje, resistencia. A todos ellos gracias por dar aliento, esperanzas, y amor a nuestros niños enfermos con cáncer.
El autor es cirujano Pediatra.
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