El sector privado, la Iglesia católica y diputados opositores rechazan la posición del presidente del Instituto Nicaragüense de Energía (INE), David Castillo, de que el ahorro que percibe el país por la baja en el precio del petróleo se use únicamente para abonar a la deuda con Caruna.
Los representantes del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), de la Bancada Alianza Partido Liberal Independiente (Bapli) y de la Pastoral Familiar Vida e Infancia de la Arquidiócesis de Managua, exigen que parte del ahorro económico se destine para bajar la tarifa del servicio eléctrico a la población.
En una carta al ministro de Energía, Salvador Mansell, del 11 de marzo de 2015, Castillo confirma que hay un ahorro en el precio de medio de compra real de energía de las empresas Disnorte y Dissur por una mayor participación de generación de energía renovable y el comportamiento de los precios de los combustibles para la generación térmica de energía. Lo estimado son 39.5 millones de dólares.
Sin embargo, Castillo plantea que esos fondos se usen para amortizar la deuda con la Cooperativa Caruna, la cual maneja los fondos del acuerdo petrolero entre Managua y Caracas.
“Dicha amortización se estaría efectuando en los meses de abril y mayo del corriente, conforme el mecanismo que se ha utilizado previamente, el cual consiste en reducir el precio medio de Venta del Pliego Indicativo, sin afectar a la población, quienes continuarán pagando la tarifa establecida”, dice Castillo.
USUARIOS SIN BENEFICIO
Una copia de la carta fue remitida a la Comisión de Infraestructura y Servicios Públicos de la Asamblea Nacional, y para el diputado de la Bapli, Eliseo Núñez. En dicha carta Castillo aclara que no bajará la tarifa de energía a los usuarios.
Lo interpretado por la presidenta de la Comisión, la sandinista Jenny Martínez, es que “se mantiene el precio de la tarifa. No hay disminución de la tarifa ni aumento, que se mantiene el precio y que los fondos van a ser destinados para el pago de la deuda contraída, se va a abonar a la deuda y como dice la carta: se queda la misma tarifa”.
Pero el presidente del Cosep, José Adán Aguerri, insiste en que parte del ahorro se use para reducir la tarifa a los usuarios, a fin de devolver competitividad a la industria local respecto a países como Guatemala y El Salvador donde sí aplicaron reducción.
“Hablamos que ya hay un ahorro que ingresó a la caja de (la empresa) TSK de entre treinta y cuarenta millones de dólares, y nuestro planteamiento es que parte se use para bajar la tarifa”.
El coordinador de la Pastoral Familiar Vida e Infancia de la Arquidiócesis de Managua, monseñor Silvio Fonseca, se sumó a que la tarifa de energía eléctrica debe revisarse.
“Les pedimos piedad a los que tienen el poder, a los diputados, para que toda esta gente pobre, que están desempleados y que ganan el salario mínimo, se les ayude con la tarifa más baja posible y así estamos trabajando por una sociedad en la que todos tienen derecho a sobrevivir, diría yo”, sostuvo Fonseca.