El agua podrida sale a flote en los siete manjoles ubicados sobre el pasillo del área de comidas del mercado central chinandegano, por lo que comerciantes y clientes de ese centro demandaron que la situación sea atendida con urgencia.
“Tiene una semana esa agua apestosa, es pura contaminación y los clientes comen con ese mal olor. Reparó ahí una cuadrilla de Enacal, pero el agua estaba cortada, cuando llegó el agua volvió a atascarse”, dijo Larry Oquel Pineda, dueño de un puesto de comida.
Karina Maradiaga suele llegar a comer a mediodía y criticó la situación. “Es antihigiénico, ahí se me han ensuciado mis zapatos”, expresó la joven.
Doña Inés Avilés es una setentona dueña de una comidería y agradeció a Dios que llegan aún los clientes, a pesar del calvario de soportar el mal olor. Ayer los comerciantes esperaban a la cuadrilla para que reparara de una vez.
Lucrecia Ortiz, líder del mercado, refirió: “No se hizo un buen proyecto porque la gente del sector mesón se opuso a que colocaran tubos de mayor tamaño y se bloquea el albañal. El viernes repararon, pero no había agua, se volvió a taquear y la volvieron a llamar”.
Que se coloque una tubería adecuada es lo que piden los comerciantes.
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